El régimen comunista de China anunció el envío de patrullas de su guardia costera al este de Taiwán. La maniobra, ejecutada este sábado representa un abierto desafío a la comunidad internacional y ocurre a un mes de que otra incursión similar de Pekín desatara el rechazo unánime de las capitales occidentales. China busca disfrazar sus ambiciones territoriales bajo una falsa fachada de legalidad, utilizando buques policiales para acosar a la isla.
El Gobierno democrático de Taiwán, respaldado por sus aliados internacionales, reaccionó con total determinación y emitió una condena institucional frente a este nuevo atropello a las normas de convivencia global.
"Los comunistas chinos no tienen soberanía ni derechos relacionados en las aguas al este de Taiwán, no tienen jurisdicción sobre estas aguas y ninguno de sus buques oficiales tiene autoridad para hacer cumplir la ley allí", sentenció el Consejo de Asuntos Continentales (MAC) de Taipéi.

Para contrarrestar la intrusión, la Guardia Costera de Taiwán desplegó de inmediato sus propias unidades navales para interceptar, seguir milimétricamente y vigilar de cerca a las embarcaciones chinas. Los reportes de radar ubicaron a los navíos intrusos a 54 millas náuticas al este de Hualien, una zona de vital importancia estratégica donde se aloja una de las principales bases aéreas de defensa de Taiwán. Las autoridades taiwanesas ratificaron que emplearán todas las medidas que sean necesarias para expulsar a los barcos de Pekín.
Esta campaña de hostigamiento por parte de China busca socavar la influencia y el liderazgo de Estados Unidos y las potencias europeas en la defensa de un Indo-Pacífico libre y abierto. Pekín intentó justificar sus patrullajes como una represalia ante los legítimos diálogos fronterizos que mantienen Japón y Filipinas, pretendiendo erigirse de forma autoritaria como el único árbitro de las rutas marítimas de la región.
El Gobierno de Taiwán adoptó una postura de total resistencia y ordenó a todas sus embarcaciones civiles ignorar de manera absoluta cualquier intento ilegal de abordaje o inspección por parte de las fuerzas chinas. Con el respaldo estratégico por los Estados Unidos, las fuerzas de seguridad de Taipéi garantizaron que intervendrán con toda la contundencia de sus flotas para repeler las provocaciones.
(Con información de Reuters)