En un nuevo desafío a la institucionalidad democrática del país, el senador izquierdista Iván Cepeda anunció que no asistirá a la posesión del presidente electo Abelardo De La Espriella el próximo 7 de agosto y, en su lugar, encabezará una manifestación paralela en la ciudad de Barranquilla. La maniobra del congresista del Pacto Histórico busca deslegitimar el acto formal de investidura, recurriendo a llamados explícitos a la "desobediencia civil" para objetar el triunfo en las urnas del nuevo mandatario.
El anuncio de Cepeda profundiza su postura de desacato frente a los resultados de las elecciones presidenciales, en las que fue derrotado tras ocupar el segundo lugar. A pesar de que la Registraduría Nacional, las instituciones del Estado y múltiples misiones de observación internacional avalaron la transparencia y legalidad del proceso electoral, el líder de la izquierda radical persiste en desconocer la voluntad popular manifestada de manera libre en los comicios.
🇨🇴‼️| Iván Cepeda sigue dando pena con la postura adoptada en los últimos meses e informó: “No voy a asistir a la posesión de Abelardo de la Espriella. Yo desconozco su legitimidad como presidente de la república. El 7 de agosto estaré en Barranquilla y haré un acto de expresar… pic.twitter.com/cqCBkx2rGd
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 22, 2026
Aprovechando la plataforma brindada por colectivos afines, el parlamentario pretende instrumentalizar la jornada patria del 7 de agosto para fijar un contrapeso callejero al discurso de inicio de gobierno. Cepeda justificó su ausencia en la ceremonia oficial alegando un pretendido "desconocimiento de la legitimidad" del presidente saliente de las urnas, una retórica que busca polarizar el ambiente político durante el traspaso de poder.
"Esa demostración será una clara posición de desobediencia civil", amenazó el senador izquierdista.
La convocatoria en la capital del Atlántico se produce en momentos en que el Congreso de la República se alista para definir la logística de la sesión plenaria en la que de la Espriella jurará la constitución ante la mayoría de los legisladores. Ante este panorama, el intento de Cepeda por restar solemnidad al mandato constitucional evidencia una estrategia orientada a trabar el arranque de la nueva administración mediante el desconocimiento de las reglas del juego democrático.
Con la confirmación de este acto de agitación política en la costa caribe, la oposición de izquierda opta por la vía de la confrontación directa en lugar del debate parlamentario. Mientras la institucionalidad del país se alista para dar paso al nuevo periodo presidencial conforme a la ley, la iniciativa de Cepeda ratifica su empeño en desestabilizar el inicio de la gestión elegida por los colombianos.
(Con información de Revista Semana)