El papa León XIV agradeció este miércoles las oraciones y el trabajo de los participantes del encuentro internacional por el décimo aniversario de Amoris Laetitia, mediante una nota redactada el martes en el Vaticano antes de ingresar al hospital Gemelli. En el texto, el pontífice de 71 años lamentó no haber podido asistir a la clausura del evento tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido para la extirpación de parte de su pulmón derecho a causa de un adenocarcinoma.
Durante la misa de clausura celebrada en la plaza de San Pedro, el cardenal filipino Luis Antonio Tagle, decano del Colegio Cardenalicio, ofició la celebración en lugar del papa y leyó la homilía que la máxima autoridad eclesiástica había dejado preparada. En su escrito, el pontífice también animó a las familias a seguir anunciando el Evangelio e instó a los obispos a llevar las conclusiones de los debates a sus respectivas diócesis.
En cuanto a su recuperación, los médicos Luigi Carbone y Stefano Margaritora confirmaron a través de un comunicado difundido por el Vaticano que los análisis y radiografías muestran un curso postoperatorio dentro de los rangos esperados. El pontífice pasó una noche tranquila, inició la fisioterapia respiratoria, comenzó a caminar y retomó la alimentación habitual mientras aguarda los resultados de la biopsia.
Debido al proceso de recuperación, que según estimaciones médicas tomaría alrededor de una semana, todas las audiencias oficiales quedaron canceladas hasta el 20 de octubre. La intervención abrió además interrogantes sobre la capacidad del pontífice para cumplir con el extenso viaje pastoral que tiene programado para el próximo mes a Uruguay, Argentina y Perú, país donde sirvió como misionero durante 20 años.
El diagnóstico del primer papa estadounidense causó impacto en el ámbito eclesiástico y motivó muestras de apoyo internacional, entre ellas el mensaje del rey Carlos III del Reino Unido. Especialistas e historiadores como Marco Politi y el teólogo Hendro Munsterman explicaron que esta situación genera una etapa de incertidumbre dentro de la Iglesia que podría influir en el ritmo de nombramientos de la Curia.
(Con información de AFP)