En un emotivo pronunciamiento desde la Santa Sede, el papa León XIV hizo un llamado urgente a la comunidad global para que manifieste su respaldo activo a Venezuela tras el desastre natural que ha devastado el norte del país. Al concluir el consistorio de cardenales que reunió a las máximas autoridades eclesiásticas de todo el mundo en el Vaticano, el líder de la Iglesia Católica urgió a los gobiernos y organismos multilaterales a garantizar que "no falte" la asistencia humanitaria para la nación sudamericana, fuertemente golpeada por un doble movimiento telúrico.
El Sumo Pontífice aprovechó el encuentro para fijar la postura de la Iglesia ante la emergencia, asegurando que el dolor del pueblo venezolano es compartido por toda la institución:
"Deseo expresar nuestra cercanía, mía y de todo el Colegio Cardenalicio, a la población de Venezuela duramente golpeada por el violento terremoto de estos días", manifestó de el pontífice ante la congregación de prelados.
Durante su alocución dominical, León XIV garantizó sus oraciones por el descanso eterno de las víctimas mortales, el consuelo de sus familiares y el bienestar de los miles de heridos que colapsan los sistemas asistenciales de la región costera. De igual forma, el papa encomendó de manera especial al Señor el resguardo de todos los cuerpos de socorro, rescatistas civiles y misiones internacionales que arriesgan sus vidas en las complejas maniobras de desescombro urbano en el terreno.

La exhortación papal coincide con una drástica y dolorosa actualización de las estadísticas de la tragedia en el territorio venezolano. De acuerdo con el último balance oficial proporcionado por Jorge Rodríguez, la cifra de víctimas fatales verificadas se ha elevado de forma alarmante a por lo menos 1.430 personas, mientras que los heridos ya se cuentan por miles en los principales centros médicos de Caracas y el litoral central.
El doblete sísmico del pasado miércoles ha dejado un panorama de destrucción masiva, caracterizado por el colapso total de edificaciones habitacionales y severos daños materiales en la infraestructura pública. Bajo las pesadas placas de concreto de los más de 100 edificios derrumbados en el estado La Guaira, los contingentes de rescate de diversas partes del mundo continúan una carrera contrarreloj para localizar a los millares de ciudadanos que aún permanecen reportados como desaparecidos por sus allegados.
Como una muestra concreta y tangible de este compromiso humanitario, el papa León XIV autorizó el despacho de una primera ayuda económica de 100.000 euros destinada a Venezuela. El desembolso financiero se canalizó de inmediato a través de la Limosnería Apostólica y tiene como propósito fundamental proveer alimentos, medicinas y carpas de refugio para atender las necesidades más apremiantes de las familias damnificadas en la zona de desastre.
(Con información de EFE y Efecto Cocuyo)