El Partido de los Trabajadores de Corea del Norte reeligió a Kim Jong Un como secretario general durante el cuarto día de su congreso partidario, según informó la agencia estatal KCNA. La decisión reafirma el control absoluto del líder sobre el aparato político y militar del régimen comunista.
En un informe elogioso, los medios oficiales atribuyeron a Kim el fortalecimiento del prestigio internacional del país y la consolidación de un entorno externo favorable para lo que describen como su “lucha revolucionaria”. El comunicado destacó particularmente el refuerzo del poder militar y la modernización de las fuerzas armadas.

Bajo su liderazgo, el régimen sostiene que la capacidad de disuasión basada en armas nucleares ha sido “radicalmente mejorada”, consolidando el programa nuclear como eje central de la estrategia de seguridad norcoreana. El desarrollo de misiles balísticos y el avance tecnológico en este ámbito continúan siendo uno de los pilares de la política exterior y de defensa del país.
Durante el congreso también fueron elegidos nuevos miembros del Comité Central del partido y se aprobaron modificaciones a las reglas internas, aunque no se ofrecieron detalles sobre los cambios adoptados.
El congreso del partido, que se celebra aproximadamente cada cinco años, es uno de los principales espacios donde el régimen define lineamientos económicos, políticos y estratégicos. En esta novena edición, iniciada el jueves, la atención internacional se centra en posibles señales sobre la dirección futura de la política interna y la postura frente a Corea del Sur y Estados Unidos.