El portaaviones de la Armada estadounidense USS Abraham Lincoln atracó en su base de San Diego tras completar un despliegue de 321 días en Medio Oriente, que incluyó un récord de entre 264 y 265 días consecutivos sin tocar puerto. La tripulación, compuesta por entre 6.000 y 7.000 efectivos, participó en las acciones bélicas de la operación Furia Épica contra el régimen de Irán, enfrentando dos extensiones de su misión autorizadas por el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
En la jornada previa al arribo, Hegseth abordó la nave para entregar la Mención Presidencial a la Unidad y detallar el alcance de las operaciones. Durante sus ocho meses en el golfo Pérsico, el grupo de ataque ejecutó 3.693 salidas de combate, lanzó 450 misiles de crucero Tomahawk, derribó 77 drones y 21 misiles antibuque, acumulando 23.000 horas de vuelo y participando en el hundimiento de 64 buques de guerra iraníes.
El prolongado tiempo en altamar generó complicaciones logísticas y desgaste en la tripulación, manifestados en dificultades de acceso a alimentos e insumos de higiene durante períodos de intensos combates. La Armada de Estados Unidos confirmó que se registraron ocho intentos de suicidio entre el personal del grupo de ataque durante el despliegue, precisando que no se atribuyó ninguna muerte por suicidio a bordo.
Ante las condiciones afrontadas durante la travesía, los mandos navales incorporaron medidas para mejorar las reservas de suministros y el flujo de información hacia las familias en los próximos despliegues. El USS George Washington asumió el relevo en la región en agosto, permitiendo que la tripulación del Lincoln realizase una breve escala técnica en Tailandia a principios de septiembre antes de emprender el viaje de regreso.
Las lecciones operativas extraídas de este despliegue ya han sido integradas en la preparación de buques como el USS Theodore Roosevelt, el cual zarpó recientemente hacia Medio Oriente con reservas máximas de insumos. Con la conclusión de esta travesía, la flota estadounidense finaliza una de sus misiones más extensas en la historia reciente, reafirmando el apoyo del presidente Donald Trump a los resultados obtenidos en la zona de conflicto.
(Con información de Infobae)