El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, confirmó que su Gobierno formalizó una solicitud de asistencia al Gobierno de los Estados Unidos con el objetivo de intensificar la lucha contra el narcotráfico que azota a la región, descartando de forma tajante el despliegue de tropas militares extranjeras en el territorio nacional. En una rueda de prensa, el mandatario detalló que la petición oficial se concentra exclusivamente en cuatro ejes estratégicos que incluyen la dotación de equipo tecnológico, programas de capacitación especializada, asesoría técnica para la planificación táctica y un mayor intercambio de inteligencia militar.
Arévalo enfatizó que estas acciones se enmarcan en los convenios bilaterales vigentes y que, al no contemplar operaciones armadas de soldados norteamericanos en suelo guatemalteco, la iniciativa no requiere el aval del Congreso de la República.

La aclaración del jefe de Estado guatemalteco surge como respuesta directa a una publicación del diario estadounidense The New York Times, la cual sugería la posibilidad de que el Ejército de Guatemala y el Pentágono estuvieran coordinando incursiones conjuntas dentro del país centroamericano para combatir frontalmente a las organizaciones del crimen organizado. El gobernante fue explícito al desmentir dicha versión periodística, señalando entre comillas que "el gobierno de Guatemala no está solicitando esa cooperación y no tiene previsto hacerlo", marcando una línea clara en defensa de la soberanía.
Para justificar la urgencia de fortalecer los canales de cooperación con Washington, el presidente Arévalo enumeró los recientes golpes asestados por sus fuerzas de seguridad contra las estructuras criminales en zonas fronterizas calientes. Entre los logros de su gestión, destacó el decomiso de un arsenal de armas de grueso calibre en la localidad de Las Cruces, en el departamento de Petén, y el desmantelamiento en Ayutla, San Marcos, del que las autoridades consideran el laboratorio de drogas sintéticas más grande de la historia del país.
En el ámbito del resguardo marítimo, Arévalo recordó que Guatemala mantiene una larga tradición de colaboración con las agencias navales norteamericanas, una alianza que ha permitido la donación de lanchas rápidas de interdicción y sistemas de radar que ya operan en aguas del Pacífico y del Atlántico. La intención de la actual administración es potenciar dichos mecanismos de control costero aprovechando la disposición expresada por la Casa Blanca para combatir la proliferación de sustancias ilícitas que financian el terrorismo y la violencia en el continente.
Al ser consultado por la prensa sobre si la colaboración con la potencia del norte incluía acciones de fuerza mayor, similares a los operativos aéreos o bombardeos que se han registrado en el marco del conflicto interno de Ecuador, el líder guatemalteco desmarcó la realidad de su país de la crisis andina. Arévalo reiteró que las operaciones previstas en el plan bilateral se limitan estrictamente al ámbito de la inteligencia criminal, la asesoría estratégica y el entrenamiento de los cuerpos de élite de la Policía Nacional Civil y del Ejército local.
(Con información de Infobae)