El rechazo a la reforma judicial de la primera ministra Giorgia Meloni se posiciona con una leve ventaja de entre el 49% y el 53%, según los primeros sondeos publicados por la televisión pública RAI. El proyecto, que busca separar las carreras de jueces y fiscales, no alcanzó el respaldo necesario en el Parlamento y debió someterse a esta consulta popular. El escrutinio oficial comenzó este lunes tras el cierre de los colegios electorales a las 15:00 horas.

La participación ciudadana sorprendió a los analistas al alcanzar un 58,57%, lo que confirma una movilización masiva en torno a este pilar de la legislatura. Otros medios como Sky amplían el margen del "no" hasta un 53,5%, reflejando la resistencia ante un cambio que dividiría el Consejo Superior de la Magistratura. Meloni ha aclarado que, independientemente del resultado, no vinculará su futuro político a esta votación y agotará su mandato en 2027.
La propuesta legislativa establece el sorteo como método para elegir a los miembros del órgano de autogobierno judicial y crea una nueva Alta Corte disciplinar. Esta iniciativa ha enfrentado la oposición del Partido Demócrata, el Movimiento Cinco Estrellas y la Asociación Nacional de Magistrados, que agrupa al 96% del sector. Para los críticos, estas modificaciones constitucionales representan un cambio profundo en el equilibrio de poderes del Estado italiano.
La actual estructura jurídica de Italia permite que los magistrados alternen entre funciones de juez y fiscal, una práctica que Meloni califica como insólita a nivel europeo. La reforma pretendía modernizar el sistema judicial y limitar la influencia de las corporaciones de magistrados en el gobierno del sector. Sin embargo, los sindicatos y las fuerzas de izquierda han concentrado sus esfuerzos en bloquear lo que consideran un ataque a la independencia judicial.
El escrutinio continuará durante la tarde de este lunes para determinar si el proyecto más ambicioso de la derecha italiana logra sobrevivir o es definitivamente descartado. A pesar de los sondeos desfavorables, el equipo de Meloni destaca que la alta participación legitima el debate sobre la necesidad de reformar las instituciones. La estabilidad del Ejecutivo se mantiene firme mientras se esperan los datos oficiales que confirmen el rumbo del poder judicial.