La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó este miércoles que un buque portacontenedores se hundió tras colisionar con una mina naval mientras intentaba cruzar el estrecho de Ormuz por una ruta no autorizada y peligrosa. En un comunicado recogido por la agencia Tasnim, el cuerpo militar de élite informó que la embarcación sufrió una explosión y un grave incendio, lo que provocó su hundimiento en aguas del sur de la estratégica vía marítima.
Las fuerzas militares iraníes no detallaron la bandera del mercante ni la situación de la tripulación, pero advirtieron que varios contenedores se encuentran flotando en la zona. El reporte se suma a otros dos incidentes similares informados en los últimos días por Teherán, en medio de un aumento de ataques contra embarcaciones documentados por la agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO).
El régimen de Irán mantiene bloqueado el pasaje desde el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, utilizando como medida de presión esta vía por donde transitaba el 20 % del crudo mundial. La Guardia Revolucionaria ha advertido que no permitirá el paso de buques sin su permiso, mientras que Estados Unidos intenta recuperar el tránsito comercial en zonas cercanas a Omán.
En el ámbito político, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó en entrevista con Galei Tzahal que no considera conveniente atacar Irán en los próximos días, antes de las elecciones parlamentarias del 27 de octubre. Sin embargo, advirtió sobre intentos enemigos de poner a prueba al país, al tiempo que su ministro de Defensa, Israel Katz, amenazó a Hizbulá con pérdida de territorio en el sur del Líbano si se une a un ataque iraní.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró la semana pasada que no iniciará ataques contra la República Islámica antes de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. El mandatario estadounidense afirmó además que su administración mantiene conversaciones productivas con las autoridades en Teherán.
El suceso confirma la persistente inestabilidad operacional en la vía marítima, mientras los actores involucrados evalúan el escenario político y militar previo a los compromisos electorales en Israel y Estados Unidos.
(Con información de EFE)