En un nuevo intento por movilizar el fanatismo interno y desviar la atención de sus fracasos militares, el régimen de Teherán desplegó un violento mural propagandístico en la céntrica Plaza Enghelab. La obra muestra de forma grotesca al presidente estadounidense, Donald Trump, dentro de un ataúd negro, acompañada de la explícita amenaza en inglés "We will kill Trump" ("Mataremos a Trump"). La exhibición de esta gigantografía coincide con informes de inteligencia de Israel que alertan sobre los constantes planes de magnicidio orquestados por el aparato terrorista de la Guardia Revolucionaria islámica.
🇺🇸🇮🇷‼️ En la Plaza de la Revolución de Teherán apareció un mural gigante con Donald Trump en un ataúd negro y un mensaje contundente: “Hay que asesinarlo”. pic.twitter.com/6i2Jtjw0KB
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 15, 2026
La Plaza de la Revolución ha sido históricamente el epicentro de la propaganda de la teocracia, utilizada para adoctrinar a la población y proyectar una falsa fortaleza ante el exterior. Tras la neutralización en febrero del líder supremo Alí Jameneí, responsable de décadas de patrocinio al terrorismo en Medio Oriente, el régimen busca desesperadamente cohesionar a sus filas radicales. Su hijo y sucesor en el poder, Mojtaba Jamenei, ha radicalizado el discurso de odio estatal en un intento por legitimar su mandato frente al descontento social y la presión internacional.

La respuesta de los Estados Unidos a las provocaciones de este régimen no se ha hecho esperar en el plano militar. El Comando Central estadounidense (CENTCOM) confirmó el éxito de una precisa oleada de bombardeos sobre la isla de Tunb Mayor, destruyendo sistemas de defensa costera y depósitos de misiles de crucero que el grupo paramilitar iraní utilizaba para piratear y atacar el tráfico mercante en el Estrecho de Ormuz.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha dejado claro que no tolerará el chantaje de un Estado patrocinador del terrorismo. En una reciente entrevista con Fox News, el mandatario advirtió que las fuerzas armadas norteamericanas tienen listos mil misiles apuntando a objetivos estratégicos en Irán. Trump amenazó con destruir por completo la infraestructura de puentes y centrales eléctricas del país persa si la cúpula extremista insiste en bloquear la navegación internacional y se niega a deponer sus actividades hostiles.
Ante el desmantelamiento de sus bases, la Guardia Revolucionaria ha optado por la extorsión energética global, amenazando con sabotear por completo las exportaciones de gas y petróleo de la región. Asimismo, la diplomacia de Teherán dio por destruidos los acuerdos previos de entendimiento mutuo, mientras sus milicias satélites lanzaban ataques desesperados contra instalaciones de la coalición internacional en Bahrein, Kuwait y Jordania, confirmando una vez más el rol desestabilizador del régimen en todo el Golfo Pérsico.
(Con información de Diario el Panorama)