El Ministerio de Defensa británico confirmó la partida del destructor Tipo 45, HMS Dragon, hacia el Mediterráneo oriental con el objetivo de asegurar los intereses del Reino Unido. La embarcación, equipada con el sistema de misiles Sea Viper y apoyada por helicópteros Merlin y Wildcat, refuerza la estrategia defensiva en una zona marcada por el reciente conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Simultáneamente, la Real Fuerza Aérea británica continúa realizando salidas defensivas en Medio Oriente. Cazas Typhoon y F-35 operan de manera coordinada con socios regionales en la defensa de bases soberanas, incluyendo aquellas situadas en Jordania, Catar y los Emiratos Árabes Unidos, ante la persistente amenaza de represalias iraníes que han afectado a instalaciones militares.

El despliegue responde a la creciente inestabilidad tras los ataques iniciados el 28 de febrero, los cuales impactaron incluso en la base aérea de Akrotiri, en Chipre. Ante la vulnerabilidad detectada, el primer ministro Keir Starmer ordenó el envío de medios con capacidades antidrones, buscando neutralizar el uso de aeronaves no tripuladas de fabricación iraní empleadas contra objetivos aliados.
Por otro lado, la Agencia de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO) ha reportado un aumento en la inseguridad marítima cerca del estrecho de Ormuz. Desde finales de febrero, se han registrado 17 incidentes que afectan a buques mercantes, incluyendo ataques con proyectiles no identificados que han provocado incendios a bordo, dificultando el tránsito en esta ruta de transporte marítimo.
La situación en el estrecho de Ormuz se ha visto afectada por las amenazas de Irán de paralizar las exportaciones de petróleo si no cesan las operaciones en su contra. Estados Unidos ha reafirmado su intención de intensificar la ofensiva si Teherán mantiene el bloqueo, elevando la tensión en una región donde el tráfico marítimo ha sufrido reducciones en sus operaciones habituales.
Los incidentes reportados, que incluyen daños a graneleros y portacontenedores cerca de Jebel Ali, han sido documentados por la UKMTO. Las fuerzas británicas, en colaboración con la coalición internacional, mantienen el monitoreo en la zona mientras se registran las actividades relacionadas con el conflicto en el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán.