El secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright, tiene previsto arribar a Caracas para concretar una serie de acuerdos bilaterales en materia de producción y comercialización de hidrocarburos. La visita se enmarca en la iniciativa de la administración del presidente Donald Trump para impulsar la reactivación de la industria petrolera venezolana y fortalecer el suministro energético estratégico en el hemisferio occidental.
De acuerdo con la información divulgada por la Casa Blanca, la empresa privada North American Blue Energy Partners (NABEP) recibió concesiones por 100 años para la operación y desarrollo de 17 campos con reservas probadas de aproximadamente 65.000 millones de barriles. El esquema contempla que la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de EE. UU. mantenga una participación del 35% en la empresa matriz, mientras que el Departamento de Estado tendrá la opción de adquirir a costo de producción un 20% del crudo extraído, asegurando mecanismos de abastecimiento para las reservas estratégicas norteamericanas.
El marco regulatorio del acuerdo establece que la gestión operativa de NABEP estará sujeta a estrictos estándares de gobernanza y auditoría internacional bajo las leyes y tribunales de los Estados Unidos. Asimismo, el gobierno estadounidense contará con capacidad de veto sobre la junta directiva corporativa, cuya mayoría estará conformada por ciudadanos norteamericanos, garantizando la transparencia de las operaciones financieras y la correcta administración de los recursos.
El plan de capitalización prevé que la firma privada destine hasta 100.000 millones de dólares en la modernización de la infraestructura petrolera del país. A cambio, las estimaciones oficiales proyectan que las actividades de explotación generarán cerca de 200.000 millones de dólares en impuestos y regalías durante los primeros 25 años de vigencia, recursos que servirán como pilar financiero para la reconstrucción económica y el desarrollo de programas sociales.
Por su parte, Delcy Rodríguez, ratificó que el acuerdo preserva de forma plena la soberanía del país sobre sus recursos naturales. La mandataria enfatizó que la llegada de capitales internacionales permitirá transformar el potencial energético del subsuelo en estabilidad, crecimiento económico y bienestar sostenido para toda la población venezolana.
(Con información de Bloomberg y El Universal)