El Senado de los Estados Unidos aprobó el viernes por una aplastante mayoría de 86 votos contra 11 la "Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia e Irán de 2026". El proyecto, concebido y promovido durante más de un año por el difunto senador republicano Lindsey Graham, constituye el golpe económico más severo diseñado por el Capitolio para ahogar los ingresos energéticos del Kremlin y forzar a Vladimir Putin a detener la invasión a Ucrania.
🇺🇸🇷🇺‼️ | El Senado de Estados Unidos aprobó una amplia legislación para asfixiar económicamente al régimen ruso. La medida, que busca elevar la presión sobre el Kremlin por la invasión a Ucrania, honra el legado del fallecido Senador Lindsey Graham y pasará en las próximas… pic.twitter.com/jKoHHBG8w5
— UHN Plus (@UHN_Plus) August 8, 2026
La votación contó con la presencia de la senadora Darline Graham, hermana del legislador y designada para ocupar su escaño por Carolina del Sur, quien leyó el cómputo final en medio de un cerrado aplauso del pleno. El avance de la norma se produjo pocos días después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, asistiera a las exequias de Graham y se reuniera de manera privada con senadores de ambos partidos en el Capitolio. Zelenski presenció los primeros pasos procedimentales desde la Galería del Senado, gesto que fue calificado por los legisladores como una señal de solidaridad de los Estados Unidos con la resistencia de Kyiv.

Mapeo de las sanciones: aranceles a compradores de crudo e inhibición de evasiones
El corazón de la legislación otorga al presidente de los Estados Unidos la facultad de imponer aranceles punitivos de hasta el 100% a los bienes importados desde los cinco principales países compradores de petróleo y gas ruso, entre los que figuran potencias como la India y la República Popular China. La ley contempla exenciones específicas para aquellas naciones que mantengan compras inferiores al 15% de su suministro energético total y que demuestren pasos concretos para reducir gradualmente su dependencia de los hidrocarburos rusos.
Adicionalmente, el texto amplía el abanico de penalizaciones individuales sobre altos funcionarios militares del régimen ruso, instituciones financieras e infraestructuras de gas y petróleo. Un aspecto estratégico de la ley es la persecución a la "flota fantasma" de buques petroleros que Moscú utiliza para esquivar los controles de precios internacionales. Como elemento clave para asegurar el visto bueno de la Casa Blanca, la norma incorpora de forma paralela la extensión de las sanciones económicas contra el régimen teocrático de Irán, restringiendo sus vías de financiamiento militar y energético.

Controversia arancelaria y el debate pendiente en la Cámara de Representantes
A pesar del contundente respaldo en la Cámara Alta, el proyecto enfrenta reservas en la Cámara de Representantes, cuyo reinicio de sesiones está previsto para el 31 de agosto. Congresistas de ambos espectros políticos, liderados por el representante demócrata Gregory Meeks, han manifestado su inquietud ante la posibilidad de que la concesión de amplias facultades comerciales al Ejecutivo derive en distorsiones económicas o costos transferidos a los consumidores estadounidenses. No obstante, en el Senado, la enmienda que buscaba remover estas potestades arancelarias fue rechazada por 64 votos contra 32.
Para destrabar el camino, el Representante Comercial de la administración, Jamieson Greer, extendió compromisos por escrito que establecen salvaguardas legales y límites a la aplicación de los aranceles, los cuales serán retirados de forma automática tan pronto los países abandonen las listas de compradores de energía rusa. Con el beneplácito del presidente Donald Trump y el aval de la Embajada de Ucrania en Washington (que calificó el acuerdo como un paso decisivo para acelerar una paz justa), la legislación aguarda por su ratificación final para convertirse en ley de la República.
(Con información de Reuters y Associated Press)