El Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles recuperó mercancía robada valorada en 7 millones de dólares y un millón de dólares en efectivo durante una operación contra el robo de carga. El operativo, realizado entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, desarticuló una estructura delictiva que afectó a 36 grandes empresas. Los sospechosos detenidos enfrentan cargos por hurto mayor, blanqueo de capitales y receptación de bienes.
Las autoridades ejecutaron 13 órdenes de registro en los condados de Los Ángeles, Riverside y San Bernardino para localizar los centros de acopio. Entre los bienes recuperados figuran televisores, electrodomésticos, licores premium, carritos de golf y equipos electrónicos de alta gama. La red criminal utilizaba vehículos modificados y documentación falsa para mover los productos a través de canales clandestinos de distribución.
Empresas como Amazon, Sony, LG y Costco figuran entre las principales afectadas por esta organización, con pérdidas que superan los 2,5 millones de dólares en algunos casos. La mercancía sustraída incluía desde herramientas profesionales hasta ropa de marca y dispositivos de seguridad. La diversidad de los objetos incautados evidencia la capacidad de la banda para infiltrarse en diversos sectores.

El robo de carga en California ha experimentado un crecimiento constante, superando los 30 millones de dólares en pérdidas totales durante el año 2024. Según datos de la policía estatal, este delito se incrementó un 18 % debido a la densa red logística de los puertos y almacenes regionales. El estado concentra actualmente más del 33 % de los casos de robo de carga a nivel nacional.
Los detectives identificaron patrones de sustracción en centros de distribución y camiones de reparto mediante el uso de tecnología de análisis de datos. Parte de los productos robados estaban destinados a mercados internacionales, lo que complicaba inicialmente las labores de rastreo y recuperación. La operación es considerada por el Departamento del Sheriff como uno de los golpes más contundentes.
La logística portuaria de Los Ángeles y Long Beach, junto con la extensa red de almacenes en Inland Empire, facilitaban las operaciones de la banda. Los delincuentes aprovechaban la alta rotación de inventarios para sustraer lotes completos sin ser detectados de inmediato. Esta organización lograba clasificar y distribuir los bienes con una eficiencia similar a la de las empresas legales.

Durante las redadas, los agentes incautaron equipos especializados como impresoras Canon, cámaras Ring, herramientas Craftsman y electrodomésticos de última generación. También se hallaron productos de consumo masivo como bebidas energéticas Monster y juguetes de colección. Esta variedad demuestra que la red tenía clientes establecidos para prácticamente cualquier tipo de mercancía robada.
La California Highway Patrol destaca que estas organizaciones criminales son cada vez más sofisticadas en sus métodos de transporte. Utilizan depósitos clandestinos estratégicamente ubicados cerca de las principales autopistas del sur de California para facilitar el movimiento rápido de carga. El desmantelamiento de estos centros de acopio previene futuras pérdidas millonarias para el sector minorista.
El comisario adjunto Luis Martínez resaltó la importancia de la denuncia temprana por parte de las compañías afectadas para el éxito del operativo. La colaboración con agencias federales permitió rastrear el flujo del dinero en efectivo incautado, vinculado directamente al blanqueo de capitales. La investigación continúa abierta para identificar a otros intermediarios que operaban en mercados secundarios.
Las empresas afectadas han comenzado a reforzar sus protocolos de seguridad interna mediante el uso de rastreo satelital y vigilancia avanzada en tiempo real. Esta cooperación público-privada busca blindar la cadena de suministro ante el avance de bandas especializadas en el robo a gran escala. Las autoridades no descartan realizar más detenciones conforme avance el análisis de la evidencia.