Durante las sesiones de la 56ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, asumió el liderazgo de la delegación norteamericana para exigir una respuesta firme y colectiva ante la grave crisis política que sacude a Bolivia. El alto diplomático estadounidense denunció que el orden constitucional de la nación andina enfrenta una amenaza de extrema gravedad perpetrada por sectores radicales de izquierda, cuya estrategia callejera atenta directamente contra la estabilidad del hemisferio.
🇺🇸🇧🇴‼️ | En el marco de la Asamblea General de la OEA en Panamá, el subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, defendió el respaldo regional al gobierno de Bolivia y advirtió que los bloqueos y protestas violentas representan una amenaza al orden constitucional.… pic.twitter.com/0TQb4HhbOP
— UHN Plus (@UHN_Plus) June 23, 2026
En su alocución ante el plenario de la OEA, Landau detalló con crudeza la táctica de asfixia económica e institucional que ejecutan los manifestantes, calificando las acciones de fuerza como un ataque directo a los derechos humanos más elementales. El subsecretario de Estado expuso que estos grupos de izquierda han levantado bloqueos de carreteras en intersecciones críticas de todo el territorio boliviano, una maniobra delictiva que utiliza a la población civil como "rehén" al impedirle el acceso a suministros vitales como alimentos, medicinas y otros servicios públicos esenciales.

Frente a este escenario el alto funcionario de la administración estadounidense respaldó las medidas de emergencia adoptadas por el Ejecutivo boliviano para contener la insurrección. Landau informó a las delegaciones de los 33 Estados miembros que el mandatario Rodrigo Paz se ha visto obligado a declarar el estado de excepción en el país, utilizando de forma legítima todos los mecanismos legales y constitucionales a su disposición para garantizar con firmeza que la voluntad soberana del pueblo expresada en las urnas no sea revocada por la coacción de la izquierda en las calles.
El eje central del discurso de Christopher Landau en la OEA apuntó directamente a la responsabilidad y la devaluación política del organismo si no se ofrece un respaldo unánime a las autoridades legítimas. El diplomático argumentó que, si bien el hemisferio goza de una gran diversidad de gobiernos con perspectivas sociales y económicas distintas, el respeto a la legalidad electoral debe ser un principio inquebrantable. Subrayó que cuando una elección ha sido plenamente certificada como libre y justa por observadores internacionales, la defensa de ese presidente constituye el estándar mínimo de convivencia interamericana.
(Con información de UHN Plus)