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El veto de las potencias mantiene paralizada la elección del nuevo secretario General en la ONU

La postulación de la costarricense Rebeca Grynspan lideró la quinta votación en el Consejo de Seguridad, pero el bloqueo diplomático de Estados Unidos impidió su designación

El veto de las potencias mantiene paralizada la elección del nuevo secretario General en la ONU
Photo by Mathias Reding / Unsplash

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas fracasó en su quinto intento por definir al sucesor de António Guterres, cuyo mandato concluye en 85 días. A pesar de haber encabezado la votación diplomática con nueve apoyos favorables, la candidatura costarricense de Rebeca Grynspan quedó bloqueada institucionalmente al registrar el veto de Estados Unidos, miembro permanente del organismo.

La falta de un acuerdo geopolítico amplio entre la administración estadounidense y el régimen de China ha convertido el proceso de selección en una rutina sin avances definitivos. Durante esta quinta ronda, Grynspan sumó seis votos en contra, mientras que el candidato argentino Rafael Grossi obtuvo seis apoyos, siete rechazos y dos abstenciones, enfrentando a su vez la oposición directa de Reino Unido.

La postura británica contra la postulación de Grossi responde al reclamo histórico de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, lo que la diplomacia de Londres percibe como un riesgo dentro de la estructura del foro multilateral. Por su parte, la candidatura de Carolyn Rodrigues-Birkett cayó al tercer lugar con cinco votos a favor y nueve en contra, sepultada por la negativa de Washington debido a sus pasadas coincidencias con el régimen de Cuba.

Mientras la Casa Blanca inclina su preferencia hacia el aspirante argentino, Beijing y el bloque de los BRICS presionan para que el cargo sea ocupado por una mujer latinoamericana. Esta paridad de vetos entre los miembros permanentes —titulares del poder de bloqueo junto a Francia y Rusia— mantiene la contienda reducida a un estancamiento estratégico entre las dos opciones principales.

En el marco del procedimiento, las votaciones determinan la presencia de vetos mediante el uso de boletas diferenciadas por color para los miembros permanentes y los no permanentes, entre los que se encuentran Panamá, Colombia y Dinamarca. Con las candidaturas secundarias reducidas a un papel marginal, la resolución final quedará sujeta a las negociaciones directas entre las potencias.

La próxima sesión del Consejo de Seguridad está prevista para el 16 de octubre, fecha en la que se llevará a cabo una nueva votación en busca de destrabar la conducción de la ONU. Hasta que no se logre una abstención concertada entre las potencias, la designación del máximo representante del organismo continuará sin definición.


(Con información de Infobae)

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