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Emergencia climática en Estados Unidos: inundaciones repentinas amenazan a más de 60 millones de personas

El temporal azota con fuerza el noreste y el Medio Oeste tras un fin de semana de tormentas y calor extremo. Las copiosas precipitaciones caen sobre suelos completamente saturados, desatando el caos en los principales aeropuertos del país

Emergencia climática en Estados Unidos: inundaciones repentinas amenazan a más de 60 millones de personas
Photo by Aldward Castillo / Unsplash

Las agencias meteorológicas estadounidenses declararon una alerta de alta prioridad ante la llegada de intensas lluvias que amenazan directamente a más de 60 millones de personas. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica advirtió que el mayor riesgo hídrico se concentra actualmente sobre Nueva York, Connecticut y Massachusetts. Los expertos señalaron que el principal factor de peligro radica en la extrema saturación de los suelos tras los temporales previos. Las precipitaciones proyectadas para las próximas horas amenazan con generar crecidas fluviales destructivas inmediatas.

Nueva York abrió refugios ante tormentas y posibles evacuaciones (REUTERS/Carlos Barria)

El transporte aéreo e interurbano sufrió un severo colapso operativo debido a la frecuente actividad eléctrica y a ráfagas de viento que superaron los 120 km/h. La Administración Federal de Aviación ordenó la suspensión inmediata de los aterrizajes y despegues en las terminales de JFK, Newark y LaGuardia. Los registros oficiales de navegación reportan cientos de vuelos demorados y cancelados de forma preventiva para resguardar las aeronaves. Las autoridades portuarias prevén que las complicaciones en las frecuencias de viaje continúen incrementándose de manera drástica durante toda la jornada nocturna.

Las tormentas del fin de semana festivo dejaron un balance de cuantiosos daños materiales e interrupciones en los servicios de energía en múltiples condados. En la ciudad de Chicago, las inundaciones urbanas anegaron calles principales y obligaron a suspender actividades masivas en el estadio Wrigley Field. La caída de árboles sobre el tendido eléctrico y estructuras residenciales causó la muerte de un ciudadano en el estado de Illinois. Los equipos de rescate locales se mantienen desplegados en las autopistas para asistir a decenas de automovilistas que quedaron completamente varados por el agua.

Las severas condiciones climáticas coinciden con una prolongada ola de calor extremo que azotó la región atlántica durante la última semana. En el estado de Nueva Jersey se confirmaron al menos 25 fallecimientos asociados a las altas temperaturas en residencias que carecían de sistemas de refrigeración. Ante el riesgo inminente de desbordamientos e inundaciones en sótanos, la alcaldía de Nueva York ordenó la habilitación de escuelas públicas como refugios. Más de 280.000 usuarios continúan sin suministro eléctrico mientras las cuadrillas intentan reparar las líneas de distribución afectadas.

El suelo ya saturado en el noreste y Medio Oeste eleva la amenaza de crecidas rápidas, mientras Nueva York y otras grandes ciudades enfrentan nuevas tormentas, demoras aéreas y posibles evacuaciones (REUTERS/Carlos Barria)

En la capital federal, las autoridades locales procedieron a evacuar de emergencia a miles de asistentes de la Great American State Fair ante el avance de las tormentas. Asimismo, la ciudad de Filadelfia decretó el estado de emergencia sanitaria por calor luego de registrar temperaturas superiores a los 38 grados Celsius. Las celebraciones al aire libre y los tradicionales desfiles conmemorativos debieron suspenderse en su totalidad por razones de seguridad y salud pública. La combinación de temperaturas extremas y frentes de tormenta alteró por completo los esquemas logísticos de los principales centros urbanos.

Los especialistas en hidrología explicaron que las crecidas repentinas representan uno de los fenómenos naturales más mortales en el territorio norteamericano, promediando 88 decesos anuales. Los técnicos de la administración meteorológica indicaron que apenas 30 centímetros de corriente de agua poseen la fuerza suficiente para arrastrar un vehículo comercial. La imprevisibilidad en la trayectoria exacta de las tormentas dificulta las labores de prevención en las diversas cuencas fluviales. Las pequeñas variaciones en la intensidad del pluviómetro modifican el impacto final sobre las comunidades residenciales vulnerables.

Para mitigar los efectos del temporal, los centros de investigación científica operan con sistemas tecnológicos que combinan datos satelitales y radares. Estas herramientas de precisión permiten simular diversos escenarios de inundación y seguir la evolución de las lluvias casi en tiempo real a nivel de calles. La modernización de los modelos predictivos busca emitir alertas tempranas más eficientes para coordinar las operaciones de evacuación con las fuerzas de protección civil. La federación prioriza salvaguardar la infraestructura crítica y la vida de los ciudadanos ante la magnitud de la crisis.


(Con información de Infobae)

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