El ministro de Industria de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Sultan Al Jaber, calificó el bloqueo de Ormuz como "extorsión económica global". La obstrucción de este paso, por donde circula el 20% del petróleo, ataca la economía de miles de millones de personas. El cierre dispara los costos de alimentos y medicinas a nivel internacional.
Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, el tránsito de petroleros ha caído más del 90%, según datos de Kpler. Esta reducción genera un efecto dominó que golpea con fuerza a las economías occidentales y asiáticas. El ministro advirtió que la parálisis del flujo marítimo impulsa la inflación de bienes básicos.

En Asia, la crisis obligó a implementar el racionamiento de combustibles y la reducción de la semana laboral. Al Jaber destacó que Ormuz es vital para el 30% del gas licuado mundial, indispensable para cocinar diariamente. El bloqueo también afecta el suministro de azufre para la industria farmacéutica y de fertilizantes.
El régimen de Irán controla el estrecho bajo una política selectiva, permitiendo el paso solo a naciones "amigas". Al Jaber, en reuniones con el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, describió la situación como "terrorismo económico". "Cada país paga el rescate mientras Irán mantiene al Estrecho como rehén", sentenció.
Ante la gravedad del escenario, EAU impulsa una ofensiva para que la ONU autorice el uso de la fuerza. El objetivo es conformar una coalición liderada por Estados Unidos para garantizar la libre navegación. Advierten que el estado terrorista busca arrastrar la economía mundial en su lucha por la supervivencia.

Emiratos Árabes ha puesto a disposición sus capacidades militares para labores críticas como el desminado de aguas. Asimismo, plantean que las fuerzas estadounidenses ocupen islas estratégicas como Abu Musa, bajo control ilegal del régimen. La nación busca una resolución contundente que ponga fin al chantaje energético global.
Finalmente, el reconocimiento de Al Jaber en Washington refuerza la posición de EAU como aliado clave de Occidente. El ministro dedicó su distinción a la resiliencia de su pueblo frente a los ataques directos sufridos este mes. La apertura de Ormuz es la prioridad máxima para evitar un colapso financiero internacional.