Un hombre de 29 años fue detenido luego de que una investigación de la PDI descubriera en su poder más de mil archivos de pornografía infantil. Lo que agrava sustancialmente el caso es que, según las pruebas presentadas por el Ministerio Público, el imputado no se limitaba al almacenamiento, sino que participaba activamente en la distribución de este material degradante.
El fiscal Florentino Bobadilla fue tajante al solicitar la prisión preventiva, argumentando que la libertad del sujeto representa un riesgo directo para la seguridad de la comunidad y, especialmente, para la integridad de los niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, el Juzgado de Garantía de Chillán optó por una medida cautelar de arresto domiciliario total y arraigo nacional.
“La gravedad de los hechos representa un peligro para la seguridad de la sociedad. No solo se trataba de almacenamiento, sino también de distribución del material”, enfatizó la Fiscalía durante la audiencia de formalización.
El tribunal ha fijado un plazo de cuatro meses para que la investigación determine el alcance total de las actividades del imputado y si este formaba parte de una red de pornografía infantil más extensa en la Región del Ñuble o a nivel nacional. Durante este tiempo, el acusado permanecerá en su hogar.