Una erupción del volcán Anak Krakatoa provocó la suspensión de operaciones en al menos cinco aeropuertos de Indonesia, incluido el Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta de la capital, aislando a miles de pasajeros y paralizando la actividad comercial de la región. Las autoridades meteorológicas y de aviación civil detectaron densas nubes de ceniza volcánica en el espacio aéreo, lo que obligó a desplegar medidas de contingencia para resguardar la seguridad operacional y la salud de la población civil.
El operador aeroportuario Angkasa Pura confirmó que la suspensión de vuelos afectó a 301 conexiones, entre ellas 58 rutas internacionales operadas por aerolíneas globales como Singapore Airlines, Malaysia Airlines y Qantas. Más de 22.000 viajeros resultaron perjudicados por las cancelaciones en trayectos hacia destinos clave como Sídney, Kuala Lumpur, Doha y Bali. Ante el colapso de las terminales, la administración estatal dispuso el traslado de pasajeros a complejos hoteleros y habilitó rutas terrestres hacia aeropuertos alternativos en la isla de Java.
El impacto del material del volcán se extendió a la vida cotidiana de las provincias colindantes en Java y Sumatra. Diversos planteles educativos en la provincia de Banten y zonas del oeste de Java suspendieron sus actividades escolares debido a la irritación ocular y respiratoria registrada en estudiantes y pobladores. Asimismo, los gremios de pescadores del estrecho de Sonda cancelaron sus faenas marítimas por la drástica reducción de la visibilidad y los riesgos asociados a la expulsión de fragmentos rocosos.
La Agencia Nacional para la Gestión de Desastres (BNPB) anunció el inicio inmediato de operaciones de modificación ambiental mediante la siembra de nubes. El organismo busca inducir precipitaciones intensas en las áreas urbanas para lavar la ceniza en suspensión y restablecer la calidad del aire. Las autoridades de protección civil instaron a la ciudadanía a utilizar mascarillas de protección, limitar las actividades al aire libre y mantener un radio de exclusión de al menos tres kilómetros alrededor del cráter del volcán.
Las agencias vulcanológicas mantuvieron al Anak Krakatoa en Nivel de Alerta 3 (el segundo más alto del sistema nacional), estatus en el que también se encuentran otros cuatro colosos activos del archipiélago, entre ellos el Monte Semeru. Las autoridades descartaron la amenaza inminente de un tsunami, recordando el devastador episodio de 2018 provocado por el mismo coloso. La ubicación de Indonesia en el Cinturón de Fuego del Pacífico expone de forma constante a sus infraestructuras energéticas y de transporte a este tipo de emergencias geológicas.
(Con información de Reuters y The Guardian)