La intensa actividad eruptiva del monte Etna continúa generando afectaciones a la infraestructura de transporte en la región de Sicilia. Por tercer día consecutivo, la empresa gestora SAC confirmó la suspensión total de las operaciones de despegue y aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Catania-Fontanarossa, tras el incremento de las emisiones de ceniza volcánica e inestabilidad en las condiciones meteorológicas locales.
De acuerdo con las resoluciones operativas emitidas por la gestora aeroportuaria, la parálisis de la terminal (catalogada como la quinta más relevante del territorio italiano por volumen de pasajeros) se mantendrá vigente de manera estricta al menos hasta las 21:59 GMT de este lunes. Las autoridades aeronáuticas procedieron al cierre de los sectores aéreos debido a la dispersión de partículas finas que comprometen la visibilidad y la seguridad de las turbinas de las aeronaves.
"Recomendamos enfáticamente a todos los usuarios verificar el estado de sus itinerarios con sus respectivas aerolíneas antes de trasladarse a la terminal. Las ventanas de reapertura delimitan la restricción vigente, pero no garantizan la reanudación inmediata del servicio", comunicó la administración del aeropuerto SAC.
Ante la imposibilidad de operar en Catania, las compañías aéreas han reorientado conexiones internacionales e interurbanas hacia las terminales alternas de Palermo, Trapani y Comiso, además de desviar vuelos de largo alcance provenientes de Nueva York hacia la capital, Roma. Los organismos de aviación civil de la Unión Europea recordaron que, si bien la ceniza volcánica constituye una circunstancia de fuerza mayor exenta de indemnizaciones automáticas, las aerolíneas mantienen la obligación legal de brindar transporte alternativo, asistencia alimentaria y alojamiento a los afectados.
El monte Etna, considerado el volcán más alto y activo de Europa, presenta episodios cíclicos de emisión de ceniza que impactan de manera directa la dinámica económica y turística del sur de Italia. El Gobierno Nacional y los organismos de gestión de emergencias mantienen la vigilancia permanente sobre el volcán para evaluar los niveles de emisión y coordinar la pronta rehabilitación de la conectividad insular una vez garantizadas las condiciones de seguridad operativa.
(Con información de Reuters y El Demócrata)
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