Un mes después del agravamiento de la crisis migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta, el Ministerio de Defensa de España emitió una norma operativa que autoriza a las Fuerzas Armadas desplegadas a emplear munición real en sus armas reglamentarias bajo causales de estricta autodefensa. No obstante, la directriz establece que la capacidad de fuego quedará restringida a un único integrante por cada patrulla de cuatro o cinco efectivos, generando críticas por la vulnerabilidad en la que quedan los demás soldados.
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) reaccionó ante la limitación impuesta por el Ejecutivo nacional, cuestionando la eficacia real de la medida para resguardar la integridad de las tropas.
"Hasta ahora, los militares que patrullan en Ceuta iban desarmados o portaban armas sin munición. Esta directriz que habilita a un solo militar por patrulla con munición real es una ridiculez; es como si en un grupo de cinco barrenderos solo uno lleva escoba", afirmó Marco Antonio Gómez, presidente de la ATME.
Los representantes militares manifestaron su preocupación por el vacío legal en el que operan las patrullas en suelo español, donde las Reglas de Enfrentamiento (ROE) empleadas en misiones internacionales no aplican directamente. Las tropas han denunciado agresiones mediante el lanzamiento de piedras y cócteles molotov por parte de grupos violentos, quienes aprovechan que los soldados no cuentan con la condición legal de agentes de la autoridad para realizar detenciones o identificaciones, competencia reservada exclusivamente a la Policía Nacional y la Guardia Civil.
Ante las deficiencias denunciadas en el dispositivo fronterizo, la ATME instó al Ministerio de Defensa a desplegar unidades acreditadas con funciones policiales dentro del estamento militar, tales como la Policía Militar, la Policía Naval o la Policía Aérea. La asociación enfatizó que este personal cuenta con la instrucción adecuada en control de masas y el respaldo legal correspondiente, por lo que su movilización permitiría atender la contingencia sin imponer responsabilidades penales desproporcionadas a los soldados de tropa.
Los voceros aclararon que el reclamo no promueve el uso indiscriminado de las armas contra la población, sino garantizar el principio de proporcionalidad y la supervivencia física de los efectivos ante emboscadas multitudinarias. El gremio reiteró la necesidad de adaptar el marco legal para que todo el personal desplegado en la frontera sur disponga de los medios materiales y la protección jurídica acordes a la magnitud de la crisis.
(Con información de 20minutos y El Pueblo de Ceuta)