El Gobierno español ha ejecutado el cierre total del espacio aéreo nacional para cualquier aeronave militar de Estados Unidos o sus aliados que participe en la ofensiva contra Irán. Esta decisión, confirmada por la ministra de Defensa, Margarita Robles, anula los planes de vuelo de la operación "Furia Épica" y ratifica el veto al uso de las bases de utilización conjunta de Rota y Morón.
🇪🇸🇮🇷🇺🇸‼️| En otro gesto penoso, Pedro Sánchez ordenó cerrar el espacio aéreo español para todas las aeronaves que participen, directa o indirectamente, en la guerra contra Irán, según informó El País. "Todos los planes de vuelo relacionados con esto, han sido rechazados",… pic.twitter.com/QguOje5azZ
— UHN Plus (@UHN_Plus) March 30, 2026
Al negar el sobrevuelo y el repostaje en suelo español, la Fuerza Aérea norteamericana se ve obligada a desviar sus misiones desde el Reino Unido, añadiendo unos 1.200 kilómetros de trayecto y millones de dólares en costes de combustible. Esta obstrucción deliberada de Sánchez no solo entorpece las operaciones de combate contra la teocracia de Teherán, sino que rompe la unidad de acción necesaria en un conflicto que el gobierno español ha calificado de "ilegal, temerario e injusto".
"Hemos denegado a EE. UU. el uso de las bases de Rota y Morón para esta guerra ilegal... ni las bases están autorizadas, ni por supuesto el espacio aéreo", sentenció Robles.
La respuesta de Donald Trump ha sido tan fulminante para los intereses económicos españoles. El mandatario estadounidense ha calificado a España de "aliado terrible" y ha pedido "cortar todo el comercio" con el país ibérico. Según fuentes de Washington, Trump ya ha dado instrucciones para revisar los acuerdos arancelarios, lo que podría suponer el cierre del mercado norteamericano para el aceite, el vino y la tecnología española. Sánchez al ignorar las advertencias de Washington está poniendo en jaque miles de puestos de trabajo, demostrando una frivolidad irresponsable al gestionar la relación con la primera potencia mundial.
"Podríamos usar sus bases si quisiéramos, nadie nos lo va a impedir... pero se mostraron hostiles, así que les dije que no queríamos hacerlo", declaró Trump.
El gobierno intenta vender esta medida como un acto de "valentía diplomática", pero la realidad técnica deja en evidencia la impotencia de Moncloa. Aviones espía como el Global Hawk y el Lockheed U-2 siguen atravesando el cielo español a altitudes superiores a los 65.000 pies, fuera del alcance del control aéreo nacional. Esta paradoja demuestra que el veto de Sánchez es más una fachada para sus socios de coalición que una restricción real para el Pentágono. El único resultado tangible de este bloqueo es el deterioro de la imagen de España como nación seria y comprometida con los valores de Occidente.