El Consejo de Ministros de España tiene previsto aprobar este martes 31 un Real Decreto para conceder la nacionalidad española al político venezolano Leopoldo López. El Ejecutivo utilizará la vía excepcional de la «carta de naturaleza», un mecanismo reservado para casos de extraordinaria relevancia o motivos de política exterior. López, quien reside en Madrid desde su salida clandestina de Venezuela en 2020, solicitó esta vía a finales de 2025 alegando que carece de pasaporte vigente y que el sistema judicial de su país (donde fue condenado a 14 años de prisión) no le reconoce la nacionalidad de facto, dejándolo en una situación de vulnerabilidad documental.

La trayectoria de López está marcada por la controversia y el conflicto institucional. Fue arrestado en 2014 en Caracas bajo acusaciones de instigar la violencia en las protestas antigubernamentales de aquel año, cumpliendo parte de su condena en la cárcel militar de Ramo Verde. Tras pasar a arresto domiciliario, fue liberado en 2019 durante un fallido levantamiento militar liderado por seguidores de Juan Guaidó, refugiándose posteriormente en la residencia del embajador de España en Caracas. Su perfil como opositor ha sido el motor de su actividad en el exilio, donde cofundó el World Liberty Congress junto a figuras como Gary Kasparov.
"El Ejecutivo ha accedido a la vía exprés por ser Leopoldo López una persona de extraordinaria relevancia y por motivos de política exterior", confirmaron fuentes gubernamentales.
Sin embargo, esta concesión de la nacionalidad pone de relieve las profundas contradicciones en la estrategia internacional de Pedro Sánchez. Mientras el presidente español ofrece protección y ciudadanía a uno de los rostros más visibles de la oposición venezolana, mantiene simultáneamente un enfrentamiento abierto con Donald Trump por el cierre del espacio aéreo español a las operaciones militares contra Irán. Esta "doble cara" de Moncloa resulta difícil de equilibrar: Sánchez apoya a López en los despachos de Madrid, pero al mismo tiempo obstaculiza la logística del principal aliado de la democracia venezolana en el tablero global.
"No vamos a autorizar la utilización de las bases ni del espacio aéreo para esta guerra", ha reiterado la ministra Margarita Robles, una postura que ha provocado que Trump amenace con un embargo comercial total contra España, calificando al Gobierno de Sánchez de "aliado terrible".
La nacionalización de Leopoldo López por Real Decreto asegura la permanencia del político y su familia en España con plenos derechos, eliminando el riesgo de extradición o limbo legal. No obstante, el gesto de Sánchez no oculta el aislamiento diplomático en el que se encuentra su Gobierno frente a las potencias occidentales. La carta de naturaleza otorgada a López funciona como un bálsamo para los sectores que exigen dureza contra el autoritarismo en Venezuela, pero no compensa el coste de la ruptura comercial y militar con Estados Unidos por el conflicto en Oriente Medio.