La Unión Europea profundizará las tensiones internas en torno a la definición del marco presupuestario para el periodo 2028-2034. Durante una reunión de ministros de Asuntos Europeos, las delegaciones examinaron la propuesta presentada por la presidencia de Irlanda, la cual plantea un recorte del 8% respecto al proyecto original de la Comisión Europea para situar las cuentas comunitarias en 1,62 billones de euros, texto que no logró conciliar las posturas contrapuestas.
El debate puso de manifiesto la división existente entre el grupo denominado Amigos de la Cohesión, integrado por 17 Estados miembros bajo el liderazgo de España e Italia, y la facción de los países frugales, que agrupa a Alemania, Países Bajos, Austria y las naciones nórdicas. Mientras la primera alianza exige preservar los recursos destinados al desarrollo regional y la agricultura, los socios del norte reclaman reducciones adicionales por cientos de miles de millones de euros.
El secretario de Estado español para la Unión Europea, Fernando Sampedro, rechazó el ajuste presentado por Irlanda al considerar inadecuado recortar la ambición comunitaria tras los ajustes previos contemplados por la Comisión Europea. En la misma línea, los representantes de Italia, Polonia, Portugal, Grecia, Rumanía y los estados bálticos demandaron financiar prioridades como la defensa y la transición verde sin perjudicar la Política Agrícola Común (PAC).
Por su parte, la representación de Francia respaldó la protección de las partidas agrícolas, sugiriendo como alternativa financiera la implantación de un tributo dirigido a las multinacionales del sector digital. En contraste, el bloque frugal coordinó su oposición al borrador irlandés, argumentando que las cifras puestas sobre la mesa representan un incremento insostenible para los países que asumen la mayor carga de las contribuciones.
Durante las deliberaciones, la ministra de Asuntos Europeos de Suecia, Jessica Rosencrantz, señaló que cualquier acuerdo debe adecuarse al volumen financiero que puedan asumir los contribuyentes netos. A su vez, el representante de Alemania, Gunther Krichbaum, advirtió sobre la conveniencia de actuar con cautela frente a la prisa por cerrar el expediente, rechazando además la creación de nuevos instrumentos de deuda común.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea evaluarán la propuesta durante la cumbre prevista para la próxima semana, aunque se prevé que las negociaciones formales para alcanzar un consenso definitivo se prolonguen hasta la reunión del Consejo Europeo programada para mediados de diciembre.
(Con información de Infobae)