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Estados Unidos retira a Siria de la lista de denegación automática para adquirir armamento militar

La medida del Departamento de Estado permitirá evaluar de forma individual las solicitudes del gobierno sirio para comprar armas y municiones estadounidenses

Estados Unidos retira a Siria de la lista de denegación automática para adquirir armamento militar
La Casa Blanca vía X/@WhiteHouse

La administración del Presidente Donald Trump modificó el Reglamento Internacional de Tráfico de Armas (ITAR) para excluir a Siria de la lista de países sujetos a la denegación automática de licencias para la compra de armamento de Estados Unidos. La norma, publicada por el Departamento de Estado en el Registro Federal, permite a Washington examinar caso por caso las peticiones de adquisición de armas formuladas por el gobierno de Damasco, dentro del proceso de alivio de restricciones a la actual gestión siria.

El ajuste regulatorio forma parte de las medidas de flexibilización aplicadas tras el derrocamiento del régimen de Bashar al-Assad a manos del presidente interino Ahmed al-Sharaa. Previamente, la diplomacia occidental revocó la designación de Siria como Estado patrocinador del terrorismo e inició los planes para reabrir la Embajada estadounidense tras 14 años. Con la salida del país árabe, la lista de denegación automática de armas queda integrada por Bielorrusia, China, Cuba, Irán, Myanmar, Corea del Norte y Venezuela.

La flexibilización hacia la administración de al-Sharaa coincide con el repliegue definitivo de las tropas norteamericanas en Irak, tras culminar su salida ordenada de la base aérea de Erbil. La retirada del personal de la coalición contra el Estado Islámico refuerza el protagonismo del nuevo Ejecutivo sirio en las labores de contención contra el extremismo en la región, en un marco de reorganización del equilibrio de poder en el Oriente Medio.

El Pentágono, mediante el portavoz Sean Parnell, dio por concluida la misión militar de 12 años e informó la transición hacia un esquema de cooperación bilateral en seguridad nacional con las autoridades iraquíes. El primer ministro de Irak, Ali al-Zaidi, definió el traspaso de las instalaciones como el inicio de una fase enfocada en consolidar la soberanía estatal, fortalecer las instituciones y avanzar en el desarme de las milicias no estatales.

Las fuerzas estadounidenses se habían replegado previamente a la región kurda semiautónoma, zona que fue objeto de agresiones en el contexto del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Durante dicho enfrentamiento, milicias respaldadas por el régimen de Teherán lanzaron ofensivas contra posiciones de Washington, desencadenando respuestas militares dirigidas contra los bastiones de los grupos paramilitares patrocinados por la teocracia iraní.

El reordenamiento en el Oriente Medio apunta a estabilizar la zona frente a la amenaza de resurgimiento del terrorismo y la influencia de potencias aliadas enemigas. La posibilidad de que el gobierno de Damasco acceda a equipamiento bélico estadounidense busca fortalecer la arquitectura defensiva siria ante las presiones de las milicias proiraníes y los grupos insurgentes que operan en el territorio.


(Con información de Associated Press)

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