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Estados Unidos sanciona al dictador Miguel Díaz-Canel y al núcleo familiar directo de Raúl Castro

A través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, la administración de Donald Trump congeló los bienes e impuso un bloqueo financiero contra el círculo del régimen, el aparato militar del MINFAR y entidades estatales de la isla

Estados Unidos sanciona al dictador Miguel Díaz-Canel y al núcleo familiar directo de Raúl Castro
El dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, durante una movilización en La Habana. REUTERS

El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos asestó este jueves un golpe definitivo a la cúpula comunista de La Habana al reincorporar formalmente al dictador cubano Miguel Díaz-Canel a la lista negra de la Oficina de Control de Activos Extranjeros. La medida punitiva no solo recae sobre la cabeza de la tiranía, sino que expande de forma inédita su alcance legal hacia su entorno íntimo y los herederos dinásticos del castrismo, penalizando de forma directa a su esposa, Lis Cuesta Pedraza; a su hijastro, Manuel Anido Cuesta; así como al hijo del exdictador, Alejandro Castro Espín, y a su nieto, Raúl Alejandro Castro Calis.

Amparada bajo la Orden Ejecutiva 14404, la resolución del Gobierno norteamericano decreta el bloqueo inmediato e irrestricto de todos los bienes, propiedades y activos financieros que los sancionados posean bajo jurisdicción estadounidense, prohibiendo de forma taxativa cualquier tipo de transacción comercial, bancaria o jurídica entre estos jerarcas totalitarios y ciudadanos o corporaciones del país norteamericano.

FOTO DE ARCHIVO - El primer secretario del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro Ruz, pronuncia un discurso el 1 de enero de 2019 durante la celebración del 60.º aniversario de la Revolución Cubana en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba. Yamil Lage/Pool vía Reuters.

El cerco económico de Washington se extendió de igual modo hacia las estructuras neurálgicas que sostienen el control represivo y financiero del régimen, incorporando a cinco poderosas entidades estatales a la lista de restricciones absolutas. La adición más significativa es la del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), el brazo militar que monopoliza gran parte de la actividad económica y turística de la isla, al cual se suman organizaciones de espionaje y control social como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

El Tesoro norteamericano clausuró también las operaciones internacionales de los consorcios comerciales de la dictadura al bloquear a la empresa Minera La Victoria S.A. y a la operadora de viajes Amistur Cuba S.A., inhabilitando cualquier flujo de divisas extranjeras hacia estas dependencias estatales salvo autorizaciones extraordinarias y específicas de la Casa Blanca.

El anuncio formal de estas sanciones económicas coincidió con un enérgico pronunciamiento del presidente Donald Trump, quien describió a la isla caribeña como un territorio sumido en una debacle estructural irreversible debido a la ineficacia de su modelo centralizado y la pérdida de sus antiguos sostenes internacionales. Frente a la prensa internacional, el mandatario estadounidense calificó abiertamente a Cuba como una “nación fallida” y denunció que el país se encuentra desprovisto de servicios energéticos mínimos y de reservas de hidrocarburos esenciales para su subsistencia.

Trump enfatizó que el régimen dictatorial de La Habana atraviesa su hora más crítica debido al colapso interno de sus fuerzas productivas y a la desaparición definitiva de los masivos subsidios de petróleo venezolano que durante décadas financiaron la permanencia de la oligarquía castrista en el poder regional.

En su intervención, el líder de la Casa Blanca vinculó de forma estratégica la resolución de la tiranía caribeña con las campañas internacionales de seguridad que actualmente centran los esfuerzos defensivos de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Trump fue categórico al trazar la hoja de ruta de su política exterior, asegurando que el aparato diplomático y militar de Washington concluirá primero sus tareas de contención y neutralización de la amenaza que representa el estado terrorista de Irán antes de volcar su máxima presión de manera focalizada sobre el régimen cubano.


(Con información de EFE, AFP y Europa Press)

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