El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) y la Administración para el Control de Drogas (DEA) han intensificado su ofensiva judicial contra figuras del régimen venezolano, colocando a Delcy Rodríguez como “objetivo prioritario” dentro de una macrocausa criminal que investiga presuntos delitos de narcotráfico, lavado de dinero y contrabando de oro, según reportes de prensa que citan fuentes oficiales familiarizadas con el expediente.
De acuerdo con despachos de Reuters y Associated Press, agencias federales estadounidenses han acumulado desde 2018 informes de inteligencia que vincularían a Rodríguez con estructuras financieras y operativas asociadas al empresario colombiano Alex Saab, actualmente procesado por la justicia estadounidense en causas relacionadas con corrupción y lavado de activos.
Una investigación de largo alcance
Según las fuentes citadas, la investigación examina presuntas operaciones de blanqueo masivo de capitales en Isla Margarita, así como circuitos financieros internacionales utilizados para mover recursos provenientes de actividades ilícitas.
Las pesquisas formarían parte de una estrategia más amplia del gobierno de Estados Unidos orientada a desmantelar redes transnacionales vinculadas al régimen venezolano, particularmente aquellas asociadas al tráfico de drogas y al comercio irregular de oro.

Desde Washington, el enfoque se ha centrado en rastrear flujos financieros, empresas pantalla y conexiones internacionales que podrían haber facilitado la movilización de fondos fuera de Venezuela.
Posible acusación federal en Miami
Paralelamente, la administración del presidente Donald Trump estaría preparando una acusación federal en el Distrito Sur de Florida, con sede en Miami, donde históricamente se tramitan causas relacionadas con corrupción y crimen organizado en América Latina.
🇺🇸🇻🇪‼️ | ÚLTIMA HORA — El Departamento de Justicia de Estados Unidos prepara una acusación penal contra Delcy Rodríguez por corrupción y lavado de dinero, con respaldo del Presidente Donald J. Trump, según un reporte exclusivo de Reuters. De acuerdo con la agencia, la medida… pic.twitter.com/Wb81oog0dM
— UHN Plus (@UHN_Plus) March 3, 2026
Según los reportes, esta nueva fase investigativa también examinaría posibles vínculos con organizaciones designadas como terroristas por Estados Unidos, entre ellas Hezbolá y Hamás. No se han hecho públicos detalles específicos sobre la naturaleza de esas presuntas conexiones, y hasta el momento no existe una acusación formal anunciada contra Rodríguez en ese marco.
El Departamento de Justicia no ha emitido declaraciones oficiales adicionales sobre el alcance de la investigación ni sobre los plazos procesales.
Contexto de presión internacional
Las acciones judiciales se enmarcan en una política sostenida de presión por parte de Washington contra figuras centrales del régimen venezolano. En los últimos años, fiscales federales han presentado cargos contra altos funcionarios por delitos relacionados con narcotráfico, corrupción y lavado de activos.
La estrategia estadounidense combina sanciones financieras, investigaciones penales y cooperación con agencias internacionales para rastrear capitales presuntamente ilícitos.
Por su parte, representantes del oficialismo venezolano han rechazado reiteradamente las acusaciones provenientes de Estados Unidos, calificándolas como motivadas políticamente.
Un frente judicial en expansión
El avance de esta macrocausa podría tener implicaciones significativas tanto en el plano judicial como diplomático. De confirmarse una acusación formal, el proceso se convertiría en uno de los casos más relevantes dentro de las investigaciones estadounidenses contra la cúpula del régimen venezolano.
Por ahora, el caso permanece en fase investigativa. La designación de “objetivo prioritario” refleja la centralidad de Rodríguez en el expediente, pero será la eventual presentación de cargos formales la que determine el alcance definitivo de la ofensiva judicial en su contra.