Las autoridades de Colombia iniciaron el procedimiento de expulsión de 80 ciudadanos venezolanos señalados por cometer delitos de alta severidad, entre los que figuran homicidio, extorsión y reincidencia en actividades criminales que afectaban gravemente a la población en diversas regiones del país.
El operativo comenzó en las instalaciones de la Sijín en el centro de Bogotá y se extendió durante la madrugada de este viernes 6 de noviembre, cuando comandos del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), efectivos de Migración Colombia y unidades del Ejército custodiaron el traslado de los detenidos.
Organizados en bloques y a bordo de buses oficiales escoltados por tanquetas blindadas y patrullas de tránsito, el convoy recorrió el occidente de la capital hasta el Aeropuerto Militar de Catam. Desde esta terminal aérea, los extranjeros serán trasladados mediante vuelo directo a la ciudad fronteriza de Cúcuta, en Norte de Santander, donde se completará su deportación y salida terrestre hacia territorio venezolano.
Esta medida responde al cumplimiento de las directrices del Ejecutivo nacional para frenar el crimen transnacional y la migración irregular vinculada a actividades ilícitas. Las personas procesadas habían sido detenidas previamente en intervenciones de las fuerzas de seguridad, como el macrodespliegue en Medellín del pasado 27 de octubre (que dejó 149 capturados) y la Operación BOSUR-KRATOS ejecutada en Bogotá (con 172 capturas).
Las autoridades reafirmaron que, si bien la nación mantiene sus puertas abiertas a los extranjeros que llegan a trabajar e integrarse al progreso respetando la ley, quienes incurran en fechorías y pretendan sembrar el terror encontrarán la respuesta intransigente de las instituciones del Estado. Las operaciones en Bogotá y Medellín ratifican el compromiso de las instituciones con la protección de los ciudadanos y la consolidación del imperio de la ley frente a las estructuras delictivas extranjeras.
(Con información de El Colombiano)