El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció la extradición desde Nigeria de dos hombres acusados en casos independientes de extorsión sexual con fines económicos contra menores de edad. Las operaciones ilícitas, dirigidas desde el país africano, derivaron en la muerte de víctimas adolescentes en los distritos judiciales de Mississippi y Carolina del Norte, motivando el despliegue del Buró Federal de Investigaciones (FBI).
El primero de los extraditados fue identificado como Adebola Festus Adekunle, de 26 años y originario de Lagos, quien compareció ante un tribunal federal en Oxford, Mississippi. Adekunle fue capturado en agosto de 2023 durante una operación coordinada y enfrenta cargos por explotación sexual de un menor con resultado de muerte, coacción e incitación, así como amenazas interestatales con intenciones extorsivas, delitos que conllevan una pena mínima de 30 años de prisión y un máximo de cadena perpetua.
En paralelo, Mudasiru Afeez Olawale, de 24 años, fue presentado ante una corte federal en Greensboro, Carolina del Norte. Las acusaciones de la fiscalía señalan a Olawale por delitos vinculados a la explotación sexual infantil con resultado de muerte, distribución de pornografía infantil y comunicaciones amenazantes. Los fiscales del caso indicaron que las acciones penales se producen tras años de investigaciones sobre esquemas depredadores dirigidos a comunidades vulnerables.
Las extradiciones se concretaron en el marco de la "Operación Artemis", una iniciativa conjunta entre el Departamento de Justicia estadounidense y las autoridades nigerianas para desmantelar redes internacionales de cibextorsión. Las agencias norteamericanas destacaron la colaboración del Ministerio Federal de Justicia y la Comisión de Delitos Económicos y Financieros de Nigeria para poner a los imputados a disposición de la custodia federal tras su traslado a territorio estadounidense.
(Con información del Departamento de Justicia de los Estados Unidos)