La Casa Real noruega confirmó este viernes el fallecimiento de la princesa Astrid a los 94 años de edad, tan solo dos días después de la celebración de las exequias de su hermano, el difunto rey Harald V. La última aparición pública de la integrante de la familia real tuvo lugar el pasado miércoles durante el funeral de Estado oficiado en la Catedral de Oslo, previo a la sepultura del soberano en el mausoleo de la fortaleza de Akershus.
Decretan duelo institucional en el Palacio Real
Tras confirmarse la noticia, el rey Haakon VIII expresó sus condolencias por el deceso de su tía y ordenó que las banderas del Palacio Real de Oslo ondeen a media asta durante la jornada de este viernes y a lo largo de las honras fúnebres. El actual soberano, quien asumió el trono tras el deceso de Harald V el pasado 28 de agosto a los 89 años, manifestó que la partida de la princesa representa una severa pérdida para la institución y para el pueblo noruego.
"Su fallecimiento es una gran pérdida para todos nosotros. La echaremos de menos. En su trabajo, la princesa Astrid siempre estuvo particularmente preocupada por la atención e inclusión de los más vulnerables", sostuvo el rey Haakon VIII mediante un comunicado oficial de la Casa Real.
Catorce años al frente de la representación institucional
Tras la muerte prematura de su madre, la princesa heredera Marta, la princesa Astrid debió asumir las funciones de primera dama de Noruega a los 22 años de edad. Entre 1954 y 1968 ejerció como principal figura institucional femenina de la nación, respaldando las gestiones y visitas de Estado tanto de su abuelo, el rey Haakon VII, como de su padre, el rey Olav V, antes del matrimonio del entonces príncipe heredero Harald con la actual reina Sonia.
"Era muy leal y siempre desempeñó su deber con compromiso, presencia y un espíritu contagioso, convirtiéndose en la mano derecha de la corona durante décadas", subrayó la monarquía.
Trayectoria familiar y vida personal de la princesa
En el ámbito personal, la princesa Astrid contrajo matrimonio en 1961 con el medallista olímpico de vela Johan Ferner, una unión que generó debate institucional en la época debido a la condición de divorciado del deportista, quien falleció en 2015. Fruto de dicho matrimonio nacieron sus cinco hijos: Cathrine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl-Christian Ferner. Pese a ceder el rol de primera dama a finales de la década de 1960, la princesa mantuvo una agenda activa con organizaciones benéficas e instituciones culturales hasta sus últimos días.
(Con información de El Comercio, El Informador y EFE)