Una alerta por la supuesta presencia de un dron en el espacio aéreo lituano obligó este domingo a la suspensión temporal de las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Vilna y a la movilización de aviación militar de la OTAN. Tras el despliegue de inspección, las autoridades confirmaron que el objeto no identificado detectado por los radares era en realidad una bandada de aves.
El Centro Nacional de Gestión de Crisis de Lituania informó que la alerta condujo a la clausura preventiva del espacio aéreo capitalino por un lapso de 38 minutos. Para evaluar la situación, se solicitó la salida inmediata de un caza a reacción desde la base aérea de Šiauliai, situada en el norte del país, donde opera la Fuerza Aérea Italiana como parte de la misión de Policía Aérea del Báltico de la OTAN. El piloto del avión realizó una identificación visual directa en la zona e identificó el origen del eco de radar.
"En las primeras lecturas de radar, las marcas dejadas por pájaros y drones pueden resultar similares", precisó el Centro Nacional de Gestión de Crisis de Lituania en un comunicado oficial.
Una vez constatada la ausencia de una amenaza real, las autoridades levantaron las restricciones aéreas y el aeropuerto de Vilna reanudó sus operaciones habituales. Asimismo, la organización de la Maratón de Vilna, evento deportivo que se desarrollaba simultáneamente en las calles de la ciudad, confirmó a los medios de comunicación que la carrera transcurrió sin interrupciones ni alteración de sus cronogramas.
A pesar de tratarse de una falsa alarma, el incidente refleja el estado de máxima alerta defensiva que se vive en los países bálticos y escandinavos. Las incursiones recientes de drones militares en los espacios aéreos de Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania han acentuado las inquietudes de los Estados miembros ante el riesgo de que las hostilidades del conflicto en Ucrania se extiendan hacia la frontera septentrional de la OTAN con la Federación de Rusia.
(Con información de Reuters y Agencia ANSA)