Saltar al contenido

Florida 2026: la disputa republicana por la gobernación y el voto latino definen la recta final hacia las primarias

A pocos días de las primarias del 18 de agosto, la contienda interna republicana para suceder a Ron DeSantis se intensifica con Byron Donalds a la cabeza frente a rivales en crecimiento.

Florida 2026: la disputa republicana por la gobernación y el voto latino definen la recta final hacia las primarias
Donald Trump, Byron Donalds y Donald Trump Jr. en la Convención Nacional Republicana. Foto: Tom Williams/Getty Images

A pocos días de las primarias del 18 de agosto y con la mirada puesta en las elecciones generales del 3 de noviembre de 2026, las principales carreras en Florida —gobernador, Senado de Estados Unidos y la Cámara de Representantes— enfrentan un panorama electoral abierto. Aunque los republicanos buscan consolidar las ganancias obtenidas en el ciclo de 2024, un electorado hispano que muestra elevados niveles de indecisión y volatilidad configura un escenario complejo para el partido en el estado.

Competencia abierta en la primaria republicana

Nuevas mediciones estatales de la firma Political Matrix (división de Palafox Productions and Promotions) reflejan movimientos significativos en la intención de voto republicano para suceder al gobernador Ron DeSantis, situando al representante federal Byron Donalds a la cabeza de la contienda interna, aunque con una importante franja de electores sin definir.

El representante Byron Donalds anunció su candidatura a la gobernación de Florida con el respaldo de Donald Trump. (Foto: X/@RepDonaldsPress)

De acuerdo con el estudio realizado entre el 21 y el 23 de julio sobre 1.020 votantes republicanos probables, las preferencias dentro del partido se dividen del siguiente modo:

  • Byron Donalds: 32,2%
  • Paul Renner: 18,8%
  • James Fishback: 13,1%
  • Jay Collins: 2,2%
  • Indecisos: 31,6%

Donalds, quien cuenta con el respaldo explícito de Donald Trump y una estructura sólida de financiamiento de campaña, avanzó 3,2 puntos porcentuales frente al 29% registrado en la medición previa de la misma firma (31 de mayo al 3 de junio).

El mayor repunte de la medición lo protagonizó el empresario James Fishback, que pasó del 2% en junio al 13,1% en julio, aunque enfrenta cuestionamientos legales sobre su elegibilidad bajo los criterios constitucionales de residencia del estado. Por su parte, el expresidente de la Cámara de Representantes estatal, Paul Renner, se posicionó como la principal alternativa detrás del líder tras avanzar del 14% al 18,8%, impulsado por su desempeño en debates recientes. En contraposición, el teniente gobernador Jay Collins registró una contracción del 11% al 2,2%.

Con casi un tercio del electorado conservador aún indeciso, la definición del candidato oficial se mantiene abierta hasta la votación interna del 18 de agosto. Quien resulte vencedor asumirá el desafío general en noviembre para tomar posesión el 5 de enero de 2027.

El voto latino y los retos del Partido Republicano hacia noviembre

En el terreno de la contienda general, el bloque electoral hispano representa casi el 30% de la población del estado y se perfila como un factor determinante. Un estudio bipartidista coordinado por UnidosUS en mayo de 2026 sobre 500 votantes hispanos registrados arrojó que más de uno de cada cuatro electores (más del 25%) aún no decide su posición o considera no tener información suficiente sobre los aspirantes.

En los enfrentamientos hipotéticos planteados por dicho estudio:

  • En la gobernación, Byron Donalds lideraba 40% a 33% frente al demócrata David Jolly, pero con un 27% de indecisos.
  • En el Senado de EE. UU., la senadora republicana Ashley Moody superaba a Alex Vindman 40% a 33%, también con un 27% sin decisión clara.
  • En la boleta genérica para la Cámara de Representantes, los republicanos aventajaban a los demócratas por 42% a 38%, con un 20% de indecisos.

El politólogo y encuestador republicano Daron Shaw calificó estas cifras como “no buenas para los republicanos”, señalando que la ventaja de solo cuatro puntos en la boleta congresional está en el extremo más bajo de lo esperado y que el voto indeciso históricamente tiende a inclinarse hacia la opción demócrata.

El estudio reveló además que el 20% de los hispanos de Florida que votaron por Donald Trump en 2024 afirma que hoy no lo haría de nuevo, registrando una desaprobación del 51% en este grupo. Esta postura está impulsada principalmente por preocupaciones económicas y de gestión: el costo de vida e inflación (45%), la aplicación de la ley migratoria (30%) y los salarios (28%).

Sondeos posteriores reflejan que la situación no muestra un colapso republicano, pero sí una falla en consolidar el voto. Una encuesta desarrollada en julio por el Laboratorio de Investigación de la Opinión Pública de la Universidad del Norte de Florida (UNF) mostró un panorama aún más complicado entre los hispanos, situando a David Jolly por encima de Byron Donalds con un 53% frente a un 35%.

Aunque la base cubanoamericana se mantiene más sólida, el electorado latino en su conjunto —que incluye a puertorriqueños, venezolanos, colombianos y otros grupos— muestra mayor volatilidad. Organizaciones comunitarias han señalado que muchos votantes aún no han recibido un contacto significativo o territorial por parte de los candidatos y partidos.

Nación De Fe, Kissimmee, Florida. Foto: Hidekel Griffin/Noticias Nacionales de Florida

En un intento por fortalecer el trabajo de base, Donalds lanzó en mayo la coalición “Latinos for Byron” en Hialeah. Sin embargo, los datos indican que el esfuerzo general del Partido Republicano no ha logrado reducir de forma contundente la indecisión dentro de este segmento clave. Analistas coinciden en que, sin una estrategia de acercamiento más agresiva y centrada en las preocupaciones económicas cotidianas, el alto porcentaje de indecisos puede convertir las ventajas actuales en competencias sumamente ajustadas el próximo 3 de noviembre.

Agregar UHN Plus en Google