Ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en Estrasburgo, Jean-Noël Barrot enfatizó que la rendición de cuentas de la cúpula rusa es una condición innegociable para cualquier escenario futuro. El jefe de la diplomacia francesa señaló que los mecanismos actuales de la Corte Penal Internacional son insuficientes para cubrir el vacío jurídico del "crimen de agresión", por lo que este nuevo tribunal funcionará como un complemento necesario para juzgar la voluntad política detrás del conflicto.

El canciller francés subrayó que no es suficiente con el registro de daños económicos, sino que la justicia debe alcanzar a quienes ordenaron los ataques contra civiles y la deportación de menores. Francia formará parte del comité de dirección de este organismo, el cúal puede concretarse en una próxima reunión ministerial del Consejo de Europa, pautada para el 14 y 15 de mayo próximo en la capital de Moldavia.
“Los dirigentes rusos deben rendir cuentas. No basta con reparar los daños causados por la guerra, sino que es necesario perseguir también la responsabilidad por su planificación y ejecución”, afirmó Barrot en su contundente intervención.
La propuesta francesa advierte sobre el retroceso democrático que representa la ambición de Vladimir Putin y alerta contra el avance de movimientos populistas que cuestionan la independencia judicial en Occidente. Para Barrot, el fortalecimiento militar de Europa debe ir de la mano con una defensa férrea de las libertades públicas, sosteniendo que la seguridad sólo es legítima si se mantiene en el respeto estricto al derecho internacional.