Las autoridades de Francia ordenaron este martes la evacuación preventiva de cerca de 4.000 personas en campamentos y complejos turísticos de la costa atlántica, ante el temor de que el regreso de las temperaturas extremas reavive el gigantesco incendio en la región de Gironda. El fuego, que ya ha calcinado 420 kilómetros cuadrados al oeste de Burdeos (un área equivalente a cuatro veces la superficie de París), forma parte de una crisis ambiental que ha obligado a desplazar a unas 330.000 personas en el suroeste de Europa, constituyendo una de las mayores operaciones de evacuación civil en tiempos de paz.
Pese a que las brigadas de emergencia lograron contener el avance del frente principal durante la noche y han levantado más de 100 kilómetros de cortafuegos, las autoridades catalogan el incendio como "estabilizado pero no fijado". Las previsiones de vientos del sureste, el descenso de la humedad y temperaturas superiores a los 35 °C en el interior amenazan con reactivar los focos en la vegetación humeante. La virulencia de las llamas en días previos llegó a generar un pirocúmulo que originó vientos violentos y rayos, convirtiéndose en el primer fenómeno de este tipo registrado en territorio francés.

Mientras en la vecina región de Landas cerca de 15.000 evacuados han comenzado a regresar gradualmente a sus hogares tras lograr frenar otro foco masivo, la situación al otro lado de la frontera sigue siendo crítica. España se prepara para afrontar su cuarta ola de calor del verano, con termómetros que prevén superar los 40 °C y varios frentes fuera de control. Entre ellos destaca un incendio forestal en Ávila que ya ha arrasado más de 500 kilómetros cuadrados, consolidándose como el más extenso registrado en la historia del país e inundando de humo zonas urbanas hasta la capital, Madrid.
"Estamos en un punto de fragilidad. Seguiremos atacando este incendio de forma ininterrumpida pese al aumento previsto de las temperaturas", advirtió Eric Brocardi, portavoz de la Federación Nacional de Bomberos de Francia.
El balance humano de la temporada estival de 2026 refleja la gravedad del fenómeno en el continente europeo, considerado por el servicio climático Copernicus como la región del planeta que se calienta a mayor velocidad. Con más de 1.160 kilómetros cuadrados calcinados en Francia y 1.530 en España, los incendios se han cobrado al menos 13 vidas en suelo español y han dejado cerca de un centenar de bomberos lesionados en suelo francés.
(Con información de Associated Press (AP)