La seguridad en la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) logró esta mañana un resultado contundente contra el crimen organizado. Durante labores de patrullaje, los agentes interceptaron un camión que pretendía ingresar al recinto con un cargamento de aproximadamente una tonelada de cocaína oculto directamente en su cabina.
El ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, confirmó el éxito de la intervención y detalló la magnitud de la operación: “La Operación Soberanía impone un nuevo golpe al narcotráfico. Un camión entrando a la terminal logra ser ubicado y dentro de la cabina se encuentra cerca de una tonelada de cocaína”.

El caso cobra especial gravedad debido a los detenidos. Las autoridades confirmaron la captura del conductor del vehículo y, alarmantemente, la de un efectivo de la Fuerza Pública. Ambos están ya a disposición de la fiscalía mientras se investiga su grado de complicidad en esta infiltración de la cadena logística.
La Terminal de Moín, motor de las exportaciones costarricenses hacia Europa y Estados Unidos, es un objetivo constante para las redes criminales. Los narcotraficantes buscan infiltrar sus operaciones mediante el uso de vehículos contaminados y la corrupción de personal operativo, desafiando los protocolos de seguridad.
Para contrarrestar este fenómeno, el gobierno mantiene activa la "Operación Soberanía". Esta estrategia despliega controles policiales reforzados, inspecciones aleatorias y una coordinación estrecha entre cuerpos de seguridad para cerrar el paso a los cargamentos antes de que abandonen suelo costarricense.
La investigación sigue en curso, ya que este decomiso podría revelar nuevas tácticas de las bandas internacionales que utilizan a Costa Rica como puente estratégico. El Ministerio de Seguridad reafirmó su compromiso de limpiar las rutas logísticas y cortar los vínculos de corrupción que intentan socavar la seguridad nacional.