La empresa Google alcanzó un contrato a 20 años con la firma Constellation que contempla una inversión de más de 4.300 millones de dólares para modernizar seis centrales nucleares en Estados Unidos. El plan prevé la actualización de 11 reactores en Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey, lo que permitirá añadir hasta 890 megavatios de capacidad eléctrica adicional durante los próximos cinco años para abastecer sus centros de datos de inteligencia artificial.
El crecimiento de la infraestructura para modelos de inteligencia artificial ha elevado aceleradamente el consumo eléctrico de los servidores informáticos. Mediante este acuerdo de compra de energía a largo plazo, Google busca asegurar un suministro continuo que no depende de factores meteorológicos, mientras otorga certidumbre financiera a Constellation para realizar las mejoras en sus instalaciones existentes.
Las plantas involucradas están conectadas a PJM Interconnection, la red eléctrica más grande del país, que opera en 13 estados y el Distrito de Columbia. La presión ejercida por la demanda de los centros de datos motivó que un organismo independiente presentara una queja ante la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) para evaluar los riesgos en la estabilidad de la red.
En enero, la administración de Donald Trump y gobernadores regionales solicitaron a PJM realizar una subasta de energía de emergencia mediante contratos a largo plazo. No obstante, la FERC pospuso el procedimiento con el fin de revisar las propuestas y establecer protecciones que impidan que el incremento en la demanda de las tecnológicas impacte en las facturas de los consumidores residenciales.
De forma complementaria, ambas empresas suscribieron un segundo acuerdo por 15 años para asegurar el suministro en otras instalaciones de Constellation. En la matriz de generación de esta compañía, la energía nuclear representó el 70% la temporada pasada, las renovables un 8% y el gas y petróleo el 22% restante, en un contexto donde la expansión de centros de datos también impulsa proyectos de gas.
Durante el año anterior, Google registró un incremento del 37% en su demanda de electricidad y un alza del 18% en sus emisiones de carbono. Con esta operación, la compañía tecnológica intenta responder al consumo de sus servicios digitales y de inteligencia artificial diversificando sus fuentes de generación en el mercado estadounidense.
(Con información de Reuters)