La Agencia Tributaria ha publicado en el BOE su Plan de Control Tributario y Aduanero para 2026, estableciendo como prioridades la vigilancia de sectores "pujantes" como el comercio electrónico, la construcción y la actividad inmobiliaria. El Ministerio de Hacienda busca identificar riesgos específicos en estas áreas, incluyendo la elusión del IVA en ventas online, el uso abusivo de subcontratas en obras y la correcta declaración de ingresos en alquileres turísticos.
La estrategia de inspección se intensificará contra las sociedades instrumentales, las grandes empresas y las personas físicas con patrimonios relevantes. En el ámbito del comercio electrónico, se investigará a sociedades que simulan estar constituidas en la UE para evadir impuestos, mientras que en construcción se vigilarán la deducción de gastos financieros y la valoración de inmuebles en ventas.

La lucha contra la economía sumergida incorporará tecnología para detectar discordancias entre la renta declarada y el nivel de vida. Hacienda recibirá información mensual sobre titularidad de cuentas, cobros con tarjeta y pagos asociados a números de móvil, permitiendo identificar ventas ocultas y el uso de neobancos para ocultar rentas en el exterior o activos en criptomonedas.
En redes sociales, el control se centrará en verificar la residencia fiscal de contribuyentes con nuevos modelos de negocio digitales. Asimismo, el área de aduanas priorizará el control de operaciones comerciales, el tráfico de sustancias ilícitas y el blanqueo de capitales, reforzando la vigilancia en impuestos especiales como hidrocarburos, alcohol y tabaco.
Para mejorar el cumplimiento voluntario, se ampliará la modalidad de ‘Renta Directa’ y se facilitará el pago de liquidaciones mediante Bizum o tarjeta desde la aplicación móvil. Además, se implementarán nuevas autoliquidaciones rectificativas para diversos impuestos especiales y se reforzarán los canales de asistencia presencial, telefónica y virtual para los contribuyentes.
Este despliegue refuerza la capacidad de la Agencia Tributaria para cruzar datos masivos en tiempo real, dificultando la evasión en la era digital. La vigilancia sobre el uso de cuentas bancarias extranjeras y el seguimiento de activos virtuales son pasos clave para alinear la administración fiscal española con los flujos de capital globales y las nuevas formas de transacción económica.