El huracán Isaías experimentó una rápida intensificación durante las primeras horas de este viernes hasta convertirse en el primer huracán de mayor envergadura de la actual temporada del Atlántico. Según el último informe emitido por el Centro Nacional de Huracanes (NHC), el sistema registra vientos sostenidos de 195 kilómetros por hora y se desplaza en trayectoria norte-noreste a una velocidad de 24 km/h hacia la costa sur de Estados Unidos, donde más de 20 millones de habitantes permanecen bajo aviso meteorológico.
El ojo del ciclón se ubica en las aguas del golfo de México, aproximándose a la franja costera comprendida entre el noroeste de Florida y el estado de Alabama. Las autoridades meteorológicas prevén que el fenómeno toque tierra entre el viernes por la noche y las primeras horas del sábado, manteniendo la condición de huracán peligroso antes de comenzar a debilitarse progresivamente a medida que avance sobre territorio continental.
"Isaías traerá áreas de fuertes lluvias al centro de la costa del golfo de Estados Unidos y gran parte del sureste hasta el fin de semana. Será posible que se produzcan inundaciones repentinas y urbanas considerables, junto con inundaciones significativas de los ríos", alertó el Centro Nacional de Huracanes (NHC).
Frente a la inminente llegada del ciclón, los ejecutivos estatales de la región del Golfo declararon el estado de emergencia y ordenaron evacuaciones obligatorias en comunidades costeras vulnerables. La gobernadora de Alabama, Kay Ivey, activó alertas en 40 condados de la entidad, mientras que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, dispuso el alistamiento de equipos de búsqueda, rescate urbano y fuerzas militares de la Guardia Nacional para responder a los posibles estragos materiales e inundaciones.
El NHC advirtió que Isaías generará marejadas ciclónicas potencialmente mortales de hasta 2,7 metros de altura, así como acumulaciones pluviométricas de consideración que desencadenarán inundaciones repentinas y crecidas significativas de ríos en la franja del sureste norteamericano. Adicionalmente, el organismo instó a la población civil a preparar suministros de contingencia ante la elevada probabilidad de cortes prolongados en el servicio de energía eléctrica y daños en las infraestructuras de transporte.
La aparición de un huracán de esta magnitud en el Atlántico coincide con una temporada que había mantenido una actividad relativamente baja producto del fenómeno climático de El Niño. Sin embargo, las elevadas temperaturas registradas en la superficie marina del golfo permitieron que la tormenta ganara fuerza de manera acelerada, reactivando los protocolos de alerta máxima en los Estados costeros de la unión americana.
Las fuerzas de gestión de emergencias mantendrán un monitoreo ininterrumpido sobre la evolución del ciclón a medida que sus bandas exteriores comienzan a impactar el litoral.
(Con información de EFE y Euronews)