Agentes federales de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) detuvieron en Decatur, Georgia, a Anthony Tyrone Higgs, un ciudadano de Bahamas que residía en Estados Unidos bajo el estatus de residente permanente legal desde 1976. El arresto del extranjero se concretó luego de que una investigación de inteligencia confirmara que había emitido un voto de forma ilegal durante las elecciones presidenciales de 2020, vulnerando la legislación federal que reserva el sufragio exclusivamente para ciudadanos estadounidenses.

Tras la verificación de la infracción electoral, la división de Operaciones de Remoción y Expulsión (ERO) del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) asumió la custodia del ciudadano bahameño para iniciar el trámite de revocación de su tarjeta de residencia (green card). Las autoridades detallaron que Higgs registra un extenso historial delictivo que abarca condenas por robo a mano armada con arma mortal, agresión a un agente de policía, violencia doméstica, resistencia al arresto, hurto mayor y posesión de armas durante la comisión de crímenes violentos.
"Este extranjero era un huésped en nuestro país que perdió su derecho a estar en los EE. UU. cuando cometió estos crímenes violentos y votó en las elecciones de 2020. Cualquier persona que no sea ciudadana y vote ilegalmente en nuestras elecciones será arrestada y expulsada. Las elecciones estadounidenses son solo para estadounidenses", enfatizó la vocera de la Casa Blanca, Lauren Bis.
El secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, respaldó el operativo federal e hizo hincapié en el impacto directo que generan estas violaciones sobre el sistema democrático. El funcionario sostuvo que la emisión no autorizada de un solo voto por parte de un no ciudadano anula la voluntad de un elector estadounidense, asegurando que el despliegue operacional de las agencias de control fronterizo y migratorio continuará actuando de manera rigurosa para garantizar la integridad de las urnas.
La detención de Higgs forma parte de una serie de intervenciones recientes llevadas a cabo por el Gobierno federal contra personas sin elegibilidad electoral que han incurrido en sufragio ilícito o suplantación de identidad. Casos recientes involucran a ciudadanos procedentes de Colombia, Eslovaquia, Australia y Mauritania, quienes enfrentan penas de prisión y órdenes definitivas de deportación. Las autoridades norteamericanas reiteraron que mantendrán la máxima severidad en la aplicación de las leyes migratorias para resguardar la seguridad e institucionalidad del país.
(Con información del Departamento de Seguridad Nacional y Fox News)