En una operación conjunta, la Guardia Civil y la Gendarmería Real Marroquí lograron frustrar este sábado 13 de junio la introducción de un cargamento de 4.777 kilos de hachís en el Estrecho de Gibraltar. De forma paralela, una macrooperación desplegada por la Policía Nacional en las provincias de Valencia, Alicante y Murcia permitió desarticular por completo una banda dedicada a la distribución a gran escala de cocaína y drogas de diseño.
El primer operativo se desencadenó en aguas del Estrecho al detectarse una embarcación semirrígida que navegaba a gran velocidad y cargada con decenas de fardos. El Centro de Mando de la Guardia Civil activó un dispositivo integrado por patrulleras del Servicio Marítimo y helicópteros del Servicio Aéreo, desplegando simultáneamente unidades terrestres en la costa del Campo de Gibraltar. Al verse acorralados por la presión aérea y naval, los tripulantes de la narcolancha iniciaron maniobras evasivas y comenzaron a arrojar parte de la mercancía al mar con el objetivo de aligerar peso, logrando los agentes españoles recuperar los primeros 32 fardos con unos 1.200 kilos de sustancia ilícita.

Ante la imposibilidad de alcanzar las costas españolas, los narcotraficantes viraron el rumbo hacia el norte de África, activándose de inmediato los protocolos de cooperación internacional con la Gendarmería Real Marroquí. Las patrulleras del reino alauita cerraron las vías de escape, obligando a los delincuentes a desprenderse del resto del cargamento antes de huir. Las autoridades marítimas de Marruecos recuperaron otros 89 bultos flotando en el mar, lo que elevó el balance total de la operación a 121 fardos intervenidos y casi cinco toneladas de hachís que quedaron fuera del mercado ilegal europeo.
Mientras se aseguraba el Estrecho, la Policía Nacional fue contra una organización criminal asentada en la zona de Levante tras meses de complejas investigaciones. Las pesquisas, iniciadas por la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valencia, identificaron una red liderada por una mujer en Torrent, que operaba en alianza con un socio relevante en la Región de Murcia y dos 'correos' encargados de distribuir la droga en vehículos con dobles fondos o 'caletas' desde El Puig de Santa María y Benissa.
La operación en el Levante concluyó con la detención de 28 integrantes de la banda y el registro de numerosos inmuebles en las tres provincias afectadas. Los agentes decomisaron 30 kilos de cocaína de gran pureza, 12 kilos de MDMA (éxtasis), cinco armas de fuego operativas, un lingote de plata y 21 vehículos utilizados para la logística. Asimismo, se intervinieron más de 720.000 euros en efectivo ocultos en las viviendas.
(Con información de EFE y El Español)