El Instituto V-Dem de Suecia ha afirmado que México ha dejado de ser una democracia para convertirse en una autocracia electoral. Bajo el mando de Claudia Sheinbaum, el país ha caído en un pozo de autoritarismo donde el voto es solo un trámite vacío para legitimar una dictadura disfrazada de "voluntad popular".
🇲🇽‼️| El Instituto V-Dem de Suecia, determinó a través de un informe que México, con Claudia Sheinbaum al poder, dejó de ser una democracia. El país ahora es considerado como una "autocracia electoral". Los factores que determinaron esta conclusión del instituto fue la… pic.twitter.com/X0joZn6Tiq
— UHN Plus (@UHN_Plus) March 25, 2026
Países como India, Perú, Senegal e incluso Hungría son hoy considerados más democráticos que el México de Sheinbaum. El informe sentencia que la democracia "ya se ha derrumbado", víctima de un asalto sistemático a las instituciones que daban equilibrio a la nación.
El socialismo de Morena ha logrado el control total del Ejecutivo, el Legislativo y, ahora, la captura política del Poder Judicial. Al imponer elecciones populares para jueces, Sheinbaum no busca justicia, sino tribunales militantes que firmen cada uno de sus caprichos autoritarios sin cuestionar la Constitución.
"Si una democracia comienza a autocratizarse, es más probable que colapse a que sobreviva", advierte el reporte del V-Dem sobre el sombrío futuro que le espera a México bajo este régimen.
La censura y el acoso a la prensa son las primeras fichas del dominó en caer. México figura entre los principales infractores mundiales contra la libertad de expresión, superando incluso a regímenes represores. Sheinbaum continúa el manual de López Obrador, utilizando el aparato del Estado para silenciar a todo aquel que se atreva a cuestionar su "transformación".
Este régimen no es más que la continuación del desmantelamiento democrático iniciado hace siete años. El ciudadano promedio ha retrocedido a niveles de libertad propios de 1978, viendo cómo sus derechos civiles se condicionan al humor de la presidencia. El socialismo del siglo XXI ha llegado para erradicar décadas de avances democráticos en México.