Un potente fenómeno meteorológico volvió a poner a prueba los sistemas de prevención en el sur de Asia tras el violento impacto del ciclón Arnab en la costa este de la India, dejando un balance preliminar de tres personas fallecidas, severas inundaciones y considerables daños en infraestructuras clave. La tormenta, clasificada por el Departamento Meteorológico de la India (IMD) como una "tormenta ciclónica muy severa", tocó tierra este miércoles en el estado de Andhra Pradesh con vientos sostenidos de hasta 135 km/h y ráfagas que alcanzaron los 150 km/h.
De acuerdo con los reportes del Centro Estatal de Operaciones de Emergencia (SEOC) y la Fuerza Nacional de Respuesta ante Desastres (NDRF), el estado de Andhra Pradesh resultó ser el más castigado por el embate del ciclón. La caída de árboles sobre vías públicas y las fallas en la red eléctrica causaron la muerte directa de al menos tres personas por aplastamiento y electrocución, mientras que más de 180 viviendas colapsaron y cientos de hectáreas de cultivos agrícolas quedaron completamente sumergidas.
Ante el inminente riesgo de marejadas ciclónicas de más de un metro de altura sobre el nivel de la marea habitual, las autoridades indias desplegaron un operativo preventivo que logró la evacuación masiva de más de 180.000 personas en los estados de Andhra Pradesh y Odisha, las cuales fueron trasladadas de urgencia a refugios temporales de la red de protección civil.
Parálisis del transporte y suspensión de vuelos en el corredor oriental
La ferocidad del ciclón obligó al Ministerio de Aviación Civil de la India a ordenar la suspensión total de las operaciones aéreas en tres aeropuertos principales de Andhra Pradesh, así como la cancelación de múltiples rutas ferroviarias y el cierre temporal de centros educativos en toda la franja costera. Asimismo, las autoridades prohibieron el zarpe de embarcaciones pesqueras en el golfo de Bengala para evitar catástrofes marítimas.
El subinspector general de Operaciones de la NDRF, S.S. Soodan, confirmó el despliegue de 80 equipos especializados en labores de rescate, desescombro y despeje de vías principales en coordinación con las fuerzas estatales. A pesar del impacto material en la zona de Yanam y Kakinada, la articulación de los sistemas de alerta temprana permitió mitigar la pérdida de vidas humanas.
Alerta máxima en el Himalaya y restricciones en Nepal
Los efectos del ciclón Arnab no se limitaron al territorio indio. En el vecino Nepal, las autoridades del Departamento de Inmigración emitieron una alerta máxima y suspendieron la emisión de permisos de senderismo para las zonas de alta montaña del Himalaya durante al menos tres días. La medida busca prevenir accidentes mortales durante la temporada alta de turismo, ante la previsión de intensas tormentas de nieve, lluvias torrenciales y un elevado riesgo de avalanchas.
La decisión en la nación nepalí ocurre a escasos dos meses de las devastadoras inundaciones y desprendimientos que afectaron a esa nación, sumando un nuevo factor de vulnerabilidad climática en la región. Las autoridades de ambos países mantienen el monitoreo operacional mientras los remanentes del ciclón se desplazan tierra adentro perdiendo intensidad.
(Con información de Reuters)