El sector minero ecuatoriano registra una concentración de capitales estatales chinos en proyectos operativos como la mina Mirador. Ante esta situación, empresas de otros orígenes, como la australiana Hanrine Exploration (subsidiaria de Hancock Prospecting), han suscrito acuerdos con la estatal Enami EP para la exploración de yacimientos de cobre. No obstante, la falta de adjudicación de las concesiones necesarias mantiene paralizada una inversión inicial de 1,9 millones de dólares.

La empresa Hancock Prospecting ha solicitado formalmente la mediación de la Procuraduría General del Estado para resolver el estancamiento administrativo del proyecto Llurimagua. Esta parálisis técnica y legal afecta la confianza de los mercados internacionales que exigen consistencia en el cumplimiento de los contratos firmados. La geología del país requiere de un marco institucional robusto que garantice la protección de la propiedad y la inversión privada.
La administración de Daniel Noboa busca presentar a Ecuador como un destino seguro para el capital estratégico global en la competencia por minerales críticos. El cobre es un recurso esencial en la transición energética y su explotación atrae el interés de potencias como Estados Unidos y Australia. La diversificación de socios comerciales se presenta como una vía para fortalecer la posición geopolítica del país y evitar monopolios de inversión.

Informes del sector indican que la seguridad jurídica es el principal factor que evalúan las firmas mineras antes de comprometer capitales a largo plazo. La burocracia en la entrega de títulos mineros y las consultas ambientales pendientes son los obstáculos más citados por los gremios empresariales. Ecuador compite con vecinos regionales como Perú y Chile, que poseen marcos regulatorios más estables para la industria extractiva.
El acuerdo entre Hanrine y Enami EP contempla la exploración en áreas adyacentes a depósitos ya identificados, lo que incrementaría las reservas probadas de la nación. Sin embargo, la ausencia de reglas claras sobre la consulta previa y las licencias ambientales detiene el avance de la maquinaria en el terreno. El cumplimiento de estos procesos es requisito indispensable para que las empresas internacionales operen bajo estándares globales de transparencia.
La resolución de conflictos a través de la Procuraduría busca evitar que los litigios lleguen a tribunales de arbitraje internacional, lo que resultaría costoso para el Estado. Expertos señalan que la agilización de trámites administrativos enviaría una señal de estabilidad a los fondos de inversión de Occidente. La capacidad de Ecuador para atraer a la empresa de la multimillonaria Gina Rinehart depende directamente de la eficiencia de sus organismos de control.