El ministro de Defensa, Israel Katz, anunció que las FDI destruirán todas las casas en las aldeas libanesas cercanas a la frontera. Esta medida busca replicar el modelo de seguridad aplicado en Gaza para garantizar que el norte de Israel esté libre de ataques. La ofensiva pretende erradicar permanentemente las posiciones desde donde se lanzan misiles antitanque.
La estrategia incluye el establecimiento de una zona de amortiguación que se extenderá hasta el río Litani, abarcando una décima parte del territorio libanés. Israel mantendrá el control militar de esta franja para impedir el retorno de operativos de la unidad de élite Radwan. Según Katz, no se permitirá el regreso de desplazados hasta consolidar la seguridad total.

Hezbolá, la organización respaldada por el estado terrorista de Irán, ha disparado casi 5.000 drones y misiles contra territorio israelí durante el conflicto. En respuesta, el ejército ha intensificado los bombardeos sobre los suburbios del sur de Beirut y otros bastiones estratégicos. Esta nueva oleada de ataques busca desmantelar la infraestructura logística del grupo extremista.
El portavoz militar, Nadav Shoshani, detalló que las operaciones actuales han logrado neutralizar a cientos de combatientes enemigos en las últimas semanas. Las fuerzas israelíes mantienen el objetivo de eliminar todos los arsenales descubiertos en las zonas civiles fronterizas. El control de los puentes sobre el Litani será clave para la nueva línea de defensa.
Desde el inicio de la ofensiva el 2 de marzo, el conflicto regional ha provocado un desplazamiento masivo de personas en el sur del Líbano. Las autoridades israelíes recalcan que estas acciones son una respuesta directa a la decisión de Hezbolá de apoyar a Teherán. La prioridad absoluta del gabinete de seguridad es el retorno seguro de los residentes del norte de Israel.
Este conflicto representa el segundo gran enfrentamiento con Hezbolá desde 2024, tras la muerte de su líder Hassan Nasrallah. Según fuentes oficiales, más de 400 combatientes socialistas de la organización han muerto en combate. Mientras tanto, el Ministerio de Sanidad libanés reporta más de mil fallecidos en territorio vecino por los ataques.
Las FDI informaron que diez de sus soldados han muerto en los enfrentamientos contra el grupo fundado por la Guardia Revolucionaria. La operación busca revertir la influencia de Irán, que desde 1982 utiliza a Hezbolá para exportar la revolución. Israel mantiene su ofensiva para asegurar que la frontera norte no vuelva a ser vulnerada.