El Gobierno del Estado de Israel oficializó la eliminación del requisito de visado para los titulares de pasaportes ordinarios. La medida, coordinada junto a la Cancillería colombiana mediante la Resolución 12189 de 2026, marca el restablecimiento formal de la movilidad diplomática y turística entre ambas naciones tras la llegada al poder del presidente Abelardo de la Espriella.
Con la entrada en vigor de esta decisión en septiembre, las autoridades de inmigración israelíes autorizarán la entrada y permanencia de colombianos por motivos turísticos durante un periodo de hasta 90 días en un lapso de 12 meses. Los viajeros solo deberán presentar un pasaporte ordinario vigente al momento del desembarque y cumplir con los procedimientos de control migratorio de rutina. La medida posee carácter recíproco, permitiendo asimismo el libre ingreso de ciudadanos israelíes a territorio colombiano.
"El restablecimiento de la exención hace parte del proceso de fortalecimiento de las relaciones entre Colombia e Israel, basado en el diálogo, el respeto mutuo y la cooperación. Esta medida facilitará la movilidad, promoverá el turismo y ampliará los intercambios entre ambos pueblos", destacó el comunicado oficial de la Cancillería.
El impulso definitivo a este acuerdo se gestó desde las primeras reuniones entre el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Saar, y el canciller colombiano, Omar Bula. Tras la propuesta elevada por la División Consular del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel el pasado 16 de agosto, las autoridades migratorias de Bogotá ratificaron la exención mutua el 19 del mismo mes. La hoja de ruta concertada incluye la reactivación plena de las embajadas en Tel Aviv y Bogotá, dejando atrás el periodo de congelamiento diplomático.
La exención de visas por parte del Estado judío representa una clara señal de confianza política hacia el nuevo Ejecutivo colombiano, rectificando el distanciamiento dictado durante la gestión de Gustavo Petro. Para el gobierno israelí, la reanudación de los flujos de viajeros y la reactivación de los canales diplomáticos no solo dinamizarán el turismo y el comercio internacional, sino que reafirman una alianza hemisférica clave en materia de cooperación de seguridad, innovación tecnológica e inteligencia compartida en beneficio de ambos Estados.
(Con información de La FM y la Cancillería de Colombia)