El escenario internacional de las Naciones Unidas se convirtió este miércoles en el epicentro de un choque diplomático provocado por la radicalización del presidente de Colombia, Gustavo Petro. Durante su intervención en una sesión del Consejo de Seguridad en Nueva York, el mandatario socialista desató una ola de indignación global al recurrir a tergiversaciones históricas y descalificaciones extremistas para atacar directamente al Estado de Israel.
La beligerante retórica de Petro, fuertemente cuestionada por la comunidad internacional, intentó trazar paralelismos absurdos entre los debates contemporáneos y las épocas más oscuras del siglo XX europeo, desnaturalizando la memoria de las víctimas de los mayores crímenes de la humanidad.
La respuesta de la delegación del Estado de Israel ante el foro internacional fue inmediata y severa. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, tomó la palabra para censurar el uso de una plataforma global para la difusión de discursos de odio y resentimiento ideológico. El diplomático recalcó que el Consejo de Seguridad no fue fundado para servir de altavoz a posturas delirantes ni para permitir que líderes autoritarios manipulen de manera irresponsable los hechos históricos con fines de provocación política, exigiendo respeto para el sufrimiento histórico del pueblo judío.
La controversia en el seno de las Naciones Unidas no es un hecho aislado, sino el resultado de una conducta sistemática por parte del dirigente colombiano. Apenas unos días antes de su viaje a Nueva York, Petro ya había encendido las alarmas mundiales al publicar en sus redes sociales oficiales el lema supremacista germano "Heil Hitler", una declaración que fue interpretada por expertos en geopolítica como una preocupante muestra de desvarío moral y fanatismo ideológico. Ante el pleno del Consejo de Seguridad, el mandatario colombiano pretendió camuflar su hostilidad hacia las democracias occidentales mediante ataques sesgados a las operaciones defensivas en la Franja de Gaza.

El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, se sumó a las condenas mediante un pronunciamiento oficial en el que calificó la gestión del mandatario sudamericano como un completo fracaso institucional. El canciller israelí señaló que Petro se ha consolidado como un elemento desestabilizador en la región que recurre al antisemitismo de forma recurrente para desviar la atención sobre la crisis interna de su gobierno.
"El desacreditado presidente saliente de Colombia es una mancha para su gran nación. Este antisemita trivializa sistemáticamente la memoria histórica. Es un comunista que arruinó su gran país", sentenció de forma contundente el canciller de Israel, Gideon Sa’ar.
Por su parte, el embajador Danon instó a los demás miembros del Consejo de Seguridad a trazar una línea firme de demarcación moral frente al abuso verbal de mandatarios desalineados con los valores democráticos. Las autoridades diplomáticas de Israel lamentaron que el foro multilateral sea instrumentalizado para alimentar narrativas de odio que socavan la convivencia pacífica entre las naciones.
(Con información de Enlace Judío)