La agencia de inteligencia exterior de Israel, el Mossad, compartió con el gobierno de los Estados Unidos información de inteligencia clasificada que apunta a la preparación de un nuevo plan por parte del régimen de Irán para asesinar al presidente norteamericano, Donald Trump. Así lo reveló el pasado jueves el diario The Wall Street Journal, citando a fuentes familiarizadas con el asunto técnico. La advertencia ha sido remitida a través de los canales de cooperación militar prioritarios, activando una revisión de los esquemas de protección del jefe de Estado en momentos donde la tensión en el Medio Oriente amenaza con derivar en una conflagración bélica abierta.
🇺🇸🇮🇱🇮🇷‼️| De acuerdo a un informe de The Wall Street Journal, Israel tuvo un contacto directo con Donald Trump para compartirle información e inteligencia de que Irán planifica su asesinato. “Israel acercó recientemente nueva inteligencia con Estados Unidos que revelaron que Irán… pic.twitter.com/f7jigEWz1v
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 10, 2026
La gravedad del reporte de inteligencia israelí coincide con el fin de la tregua diplomática que las dos naciones habían alcanzado mediante la firma de un marco de entendimiento de paz apenas tres semanas atrás, un acuerdo que quedó dinamitado tras las recientes operaciones de combate directo y bombardeos cruzados. Durante su participación en la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, el propio Trump reconoció que continuaba posicionado en la mira del yihadismo radical del Golfo Pérsico.
"Quieren acabar con el líder de Estados Unidos, yo. Estoy en cualquier lista. Esta mañana vi que estoy en cada una de sus listas", declaró el mandatario republicano.
La inminencia de la amenaza forzó un despliegue operativo excepcional por parte del Servicio Secreto de los Estados Unidos, cuyos agentes ordenaron cambiar los protocolos de transporte aéreo del mandatario tras la cumbre en suelo turco, un territorio que comparte fronteras geográficas directas con el enclave iraní. El equipo de protección gubernamental ordenó que el nuevo avión presidencial volara de forma anticipada y sin el presidente hacia el Reino Unido; en su lugar, Donald Trump abordó un antiguo modelo del Air Force One acondicionado para contingencias tácticas avanzadas antes de retornar a Washington.

Teherán ha jurado venganza contra Trump desde enero de 2020, cuando el mandatario estadounidense ordenó la ejecución del general Qasem Soleimani, jefe de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, mediante un ataque de dron en el aeropuerto de Bagdad. La sed de venganza en las filas islámicas se ha recrudecido de manera exponencial en los últimos días tras las marchas fúnebres de duelo por el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, quien cayó tras un operativo de las Fuerzas Armadas norteamericanas, motivando a que los clérigos chiíes y los manifestantes radicalizados exijan "la cabeza de Trump" en foros públicos.
La diputación parlamentaria y los mandos del Pentágono han seguido de cerca el flujo constante de amenazas, recordando que los antecedentes judiciales confirman la seriedad de los complots; en 2024, el Departamento de Justicia estadounidense ya había procesado a un ciudadano de nacionalidad paquistaní que intentaba reclutar sicarios en suelo americano bajo financiamiento directo de Teherán. Hasta el momento, ni el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca ni las agencias de propaganda oficiales de la República Islámica han emitido comentarios formales detallando el alcance de los documentos clasificados compartidos por el aliado hebreo.
(Con información de The Wall Street Journal, DW y The Times of Israel)