El Ministerio de Exteriores de Israel ha citado este sábado a la diplomática Francisca Pedrós Carretero para rendir cuentas por la "Quema de Judas" en la localidad malagueña de El Burgo. Durante el evento, se incineró una efigie de siete metros del primer ministro Benjamín Netanyahu rellena con pólvora, una acción que el Ayuntamiento izquierdista justificó bajo el pretexto del "alto al genocidio". Para Israel, este acto no es una festividad tradicional, sino una agresión simbólica amparada por la pasividad deliberada del Ejecutivo español.
🇪🇸🇮🇱‼️ | El gobierno del socialista Pedro Sánchez se encuentra bajo una fuerte presión internacional tras una serie de actos antisemitas que han culminado en la quema pública de un muñeco del Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu. La pasividad ante estos incidentes ha… pic.twitter.com/oAUgecygiA
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 11, 2026
La administración israelí no ha ahorrado calificativos al describir la situación como una consecuencia de la línea ideológica de la Moncloa. Según el comunicado oficial de Jerusalén, el silencio del Gobierno de Pedro Sánchez ante estas manifestaciones de hostilidad confirma su incitación sistemática contra el Estado judío. Esta nueva amonestación llega poco después de que Israel expulsara al representante español del centro de reconstrucción en Gaza, dejando a España como un actor irrelevante y señalado por su sesgo favorable a las narrativas extremistas en Medio Oriente.
“El odio antisemita atroz que se manifiesta aquí es consecuencia directa de la incitación sistemática del Gobierno de Pedro Sánchez”, sentenció tajantemente el Ministerio de Exteriores israelí.
Desde el Palacio de Santa Cruz, la respuesta del ministro José Luis Albares ha sido calificar de "insidiosas" las acusaciones de Israel, defendiendo un supuesto compromiso contra el odio que no se traduce en acciones contra las afrentas públicas a mandatarios aliados. Resulta especialmente revelador que en 2025 el personaje elegido para ser quemado en esta misma festividad fuera el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que evidencia un patrón de sectarismo ideológico contra los líderes que representan la seguridad y la libertad en el orden global.
Video de la quema del muñeco de Benjamin Netanyahu en Málaga, España.
El Gobierno de Israel sostiene que España está librando una "guerra diplomática" que ha traspasado los límites de la crítica política para entrar en el terreno de la demonización. Netanyahu ha denunciado que la retórica de Sánchez y sus ministros de izquierda radical ha servido para normalizar el antisemitismo en las calles españolas, poniendo en riesgo la seguridad de las comunidades judías. Mientras la mayoría de las democracias occidentales cierran filas con Israel en su lucha contra el terrorismo iraní, España se posiciona en el margen, erosionando décadas de vínculos históricos y diplomáticos.
“Incluso ahora, el Gobierno español guarda silencio. La encargada de negocios española ha sido convocada para una amonestación”, concluye el comunicado emitido por Jerusalén.
La crisis se agrava por la falta de una embajadora de pleno derecho en Tel Aviv, tras su retirada previa por las tensiones acumuladas. La amonestación a la encargada de negocios es un recordatorio de que las democracias serias no toleran la ambigüedad frente al odio.