La Autoridad Garante de la Competencia y del Mercado (AGCM) de Italia impuso este jueves una multa superior a los 11 millones de euros al grupo Revolut. La sanción se divide en tres bloques que afectan a sus principales filiales de inversión, banca y gestión. El regulador determinó que la compañía omitió información crítica sobre los costes y riesgos reales de sus servicios financieros.
El primer bloque de la multa, de 5 millones de euros, se debe a la falta de claridad en los servicios de inversión "sin comisiones". Según la AGCM, Revolut no advirtió adecuadamente sobre los costes adicionales ni sobre los riesgos de las acciones fraccionadas. Estas presentan diferencias notables respecto a las acciones enteras en términos de derechos y protección para el inversor.

Otros 5 millones de euros corresponden a la gestión de suspensiones y bloqueos de cuentas de pago, calificada como "modalidad agresiva". El regulador denunció que la entidad no proporcionó preavisos ni asistencia adecuada a los clientes afectados. Esta práctica impidió a consumidores y microempresas acceder a sus fondos para cubrir necesidades vitales urgentes durante periodos prolongados.
"La imposibilidad de acceder a los propios fondos obstaculiza los derechos contractuales y la libertad de elección de los consumidores".
La sanción final de 1,5 millones de euros se aplicó por la falta de transparencia sobre el cambio del IBAN lituano (LT) al italiano (IT). La autoridad considera que Revolut no informó de manera exhaustiva sobre los requisitos y plazos para obtener la identificación bancaria local. Esta opacidad dificultó la transición de los usuarios hacia el sistema financiero nacional de Italia.
Revolut emitió un comunicado expresando que "no está en absoluto de acuerdo" con las conclusiones de la autoridad italiana. La empresa tecnológica financiera anunció que presentará un recurso legal para revertir la decisión del organismo Antimonopolio. La firma defiende la transparencia de sus procesos y la legalidad de sus términos comerciales en el mercado europeo.
La decisión de la AGCM subraya la creciente vigilancia sobre las neobancos y plataformas digitales en la Unión Europea. Las autoridades buscan asegurar que el rápido crecimiento de estas entidades no vulnere los derechos de los consumidores. Este caso sienta un precedente importante sobre la responsabilidad informativa en la comercialización de productos de inversión fraccionada.